2017-09-23

Rituales satánicos-luciferinos en el Vaticano



Según diversos autores la corrupción abunda en el Vaticano: fiestas, orgías, drogas, prostitución, pederastia, misas negras, wicca, rituales, satanismo, luciferismo, crowleyanismo. El Vaticano es uno de los centros mundiales del poder-religión real. Para algunos, EL centro del poder-religión real. Y el poder-religión real coincide con el satanismo-luciferismo, el control que este ejerce sobre las diversas jerarquías de sociedades secretas, y todo ello en el marco de la programación de control mental mediante trauma, de la que son expertos, precisamente, los jesuitas. En otras palabras, la Iglesia Católica es una inmensa tapadera que encubre un culto satánico-luciferino que, en buena medida, gobierna el mundo.



LA CORRUPCIÓN VATICANA SEGÚN LEO ZAGAMI

Según el investigador Illuminati Leo Zagami hay una clara conexión entre pedofilia y satanismo (“Demonic Posesion of the Vatican Exposed: Leo Zagami Interview”, Infowars, https://www.youtube.com/watch?v=fc99vUS_PZE). Como no podía ser de otra manera, porque estamos en el territorio de la programación mental mediante trauma y la producción de élites psicopatocráticas que ostentan el poder-religión real. Y porque el celibato es un poderoso acicate para la perversión.

Zagami nos dice que alrededor de la Estación Termini de Roma eran recogidos, con falsas ambulancias, niños rumanos de unos 14 años, que a continuación eran conducidos al Vaticano para participar en actividades corruptas (“Confessions of an Illuminati”, vol. II, pp. 368, 370).

Zagami afirma que el “lobby gay” del Vaticano se reúne en una sauna, que es de hecho la más grande de Italia, que está en un edificio propiedad del Vaticano, en concreto, del Cardenal Tarcisio Bertone (“Confessions...”, vol. II, pp. 368, 370).

Basándose en información del libro “Satana alle porte di Roma. Un viaggio nel mondo delle messe nere” de Enrica Cammarano y Letizia Strambi, Zagami afirma que, además de en el Vaticano, muchas de las misas negras tienen lugar en villas en las afueras de Roma, como en Castel Gandolfo, en el entorno del Lago Nemi, en las que sacerdotes católicos ofician como sacerdotes satanistas (L. Zagami, ”Pope Francis: The Last Pope? Money, Masons and Occultism in the Decline of the Catholic Church”, San Francisco, CCC Publishing, 2015, p. 116). Diversas personas han acusado al propio Papa Emérito Joseph Ratzinger de haber participado en estas misas negras (“Confessions...”, vol. III, p. 117). Cabe destacar que esta zona, en torno al lago Nemi, es uno de los epicentros desde la antigüedad del culto a Diana, como muestra la obra clásica de James George Frazer “La rama dorada”.

En “Pope Francis...” Zagami muestra que en los últimos tiempos el Vaticano ha llevado a cabo varias investigaciones sobre su propia corrupción interna, pero que estas investigaciones son solo una “gota en un océano”, y “parecen incompletas deliberadamente” (p. 111). Todo apunta a que estas investigaciones no están ahí para eliminar la corrupción sino para utilizar la corrupción como una palanca política para comprometer a las jerarquías y obligarlos a obedecer a la agenda del Nuevo Orden Mundial. En otras palabras, la corrupción y la criminalidad son estructurales en todos los ámbitos en los que opera el poder-religión real, porque es el mecanismo que articula los poderes aparentes y los reales. Y el Vaticano es, como decíamos, uno de estos vértices del poder-religión real, si no EL vértice. Lo que significa que las cúpulas Vaticanas son corruptas por definición, como el resto de cúpulas del poder-religión real. Y el poder-religión real es el satanismo-luciferismo y el control mental mediante trauma.

En lo que Zagami insiste es en que la homosexualidad en el Vaticano está vinculada a la pederastia, a la prostitución y al satanismo (pp. 109-110). Y en que no estamos ante casos aislados sino ante redes organizadas, que se han venido a llamar el “lobby gay” o la “mafia gay” del Vaticano (p. 109), que están a su vez protegidas por poderosos cardenales, obispos y arzobispos (p. 116). Esto es lo que decíamos: la corrupción se protege porque es la palanca que mueve toda la maquinaria del poder-religión real. Es el compromiso, el chantaje, la grabación snuff, el secreto no revelado, lo que obliga a actuar y por lo tanto lo que ejerce fuerza para mover la maquinaria del poder.

Otro lugar en el que, según Zagami, tienen lugar misas negras es la Iglesia de San Lorenzo in Piscibus, cerca de la Plaza de San Pedro y la sede de la Compañía de Jesús. Según diversas fuentes, uno de los pocos altos sacerdotes que celebra estas misas negras es Sebastiano Fusco, también conocido como Jorg Sabellicus (“Confessions of an Illuminati”, vol. II, p. 324; vol. III, p. 302).



En el 3er volumen de “Confessions of an Illuminati” (Espionage, Templars and Satanism in the Shadows of the Vatican, San Francisco, CCC Publishing, 2017) Zagami hace referencia a dos libros del que fue uno de los exorcistas más conocidos del Vaticano, el Padre Gabriele Amorth: “Memorias de un exorcista: Mi vida luchando contra Satanás” y “El último exorcista”. En ellos vincula la famosa desaparición de Emanuela Orlandi el 22.06.1983 (22.999) a sectas satanistas que operan en el Vaticano (pp. 242-243). Amorth afirma que en estas prácticas satánicas participan sacerdotes, monseñores y cardenales. Y que el propio Diablo le ha confesado su existencia durante sus exorcismos (p. 244).

El satanismo del Vaticano ha sido también denunciado por el hermano de Emanuela, Pietro Orlandi. Este afirma que diversos representantes de la jerarquía vaticana le han confirmado que las misas negras son, a menudo, celebradas en la Iglesia de San Lorenzo in Piscibus (pp. 246, 302-303).

Zagami hace referencia también al libro “Shroud of Secrecy: The Story of Corruption within the Vatican” (1999) de The Millenari/Luigi Marinelli, que trata de las vinculaciones del Vaticano con la masonería, el sexo, las drogas y el satanismo. Marinelli, el único de los autores del libro que decidió firmarlo con su nombre, murió en extrañas circunstancias. El Vaticano compró todas las copias del libro —al menos las italianas, pues sí se puede obtener en inglés— para censurarlo de facto (pp. 243-244).

La existencia de prácticas satanistas en la Santa Sede la confirma Zagami a partir de una entrevista al alto masón Marqués Roberto Caldirola, en relación con el caso del agente de inteligencia Aldo Conchione. Este agente tenía conocimiento de estas prácticas satanistas, tanto en el Vaticano como en Castel Gandolfo, y chantajeó al Vaticano para no revelar estos secretos. Poco después fue encontrado muerto en extrañas circunstancias, con los signos de los asesinatos de la masonería, para advertir a los hermanos de cómo proceder con el caso (“Confessions...”, vol. III, pp. 258-259).

Otros autores confirman la existencia de redes organizadas de pederastia y satanismo en la Iglesia Católica, protegidas por la jerarquía vaticana. Es lo que el ex-jesuita irlandés Malachi Martin denomina la “Logia de Lucifer” o la “Superfuerza” (William H. Kennedy, ”Lucifer's Lodge: Satanic Ritual Abuse in the Catholic Church”, Reviviscimus, 2004, pp. 178-180).

Estas redes afectan a una minoría de los miembros de la Iglesia, pero en posiciones muy altas en la jerarquía (“Lucifer's Lodge...”, p. 179). Según informaciones filtradas por insiders del propio Vaticano, a las que tuvo acceso Martin, entre el 1% y el 2% de los sacerdotes católicos practican satanismo y abuso satánico sexual (p. 179). Insistimos en que la corrupción no es una anomalía o una manzana podrida en el cesto en el que el resto están sanas. La corrupción es estructural. Minoritaria, como vemos, pero estructural. Esto es lo que la mayoría no comprende, porque no comprende la estructura del poder-religión real y cómo esta se superpone a las instituciones aparentes de las sociedades. Y su propia mecánica es la de la ocultación, el doble juego, la programación mental mediante trauma. Esto significa que la corrupción, en los ámbitos en los que opera el poder-religión real, siempre es mucho más importante de lo que se sabe, se dice, se reconoce, incluso de lo que los propios sujetos protagonistas son conscientes, en la medida en que muchos son esclavos de control mental mediante trauma con álters amnésicos.

Por otro lado, otro informe filtrado por insiders del Vaticano afirma que el 40% de las monjas estadounidenses ha sido víctima de abuso sexual por parte de sacerdotes, otras monjas u otras personas (“Lucifer's Lodge...”, p. 181). Esto hay que vincularlo, evidentemente, a las prácticas satánicas, en cuyo centro está el sacrificio de la maternidad natural, y a la programación mental mediante trauma.



EL RITUAL DE INICIACIÓN ILLUMINATI DE SVALI WALDROP

El testimonio más concreto que conocemos es el de la ex-Illuminati Svali Waldrop. Esta información nos merece todo el crédito, pues conocemos bien la obra de Svali, sobre los Illuminati y sobre los programas de control mental, y todo ello coincide a la perfección con lo que dicen otros informadores y ex-esclavos de control mental.

http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/05/los-illuminati-estan-programados-quien.html

http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/05/los-illuminati-estan-programados-quien_9.html

deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/05/los-illuminati-segun-svali-12-la-secta.html

http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/05/svali-22-los-lideres-illuminati-juran.html

Svali cuenta que participó en 1970 en un ritual de sellado e iniciación Illuminati, a la edad de 12 años. Se trata de un ritual en el que participan “padres” Illuminati —en su caso lo hicieron un “padre” alemán y otro francés—, y en el que son iniciados los miembros de la alta jerarquía de la secta. En este ritual, además de ella, fueron iniciados otros 2 niños de su edad y 3 miembros adultos de la Iglesia Católica.

Este ritual tuvo lugar en una sala de planta circular, en las catacumbas del Vaticano, a la que se accedía a través de un pasaje secreto situado detrás un gran cuadro. La sala estaba rodeada por otras 13 cámaras, que conducían a su vez a otras catacumbas. En cada uno de los accesos a estas cámaras colocaron una momia, procedentes de las catacumbas, de antiguos “padres” Illuminati, que participaban supuestamente como espíritus en el ritual.

Svali nos dice que un sacerdote vestido de rojo oficiaba el ritual en latín. Este sacerdote sacrificó a un niño de 3 o 4 años, con un cuchillo dorado, al que colocaron sobre una mesa negra, aparentemente hecha de una piedra muy pulida y brillante, similar al ónix o a la obsidiana, con canales dorados perimetrales para recoger fluidos. A su vez, esta mesa estaba en el centro de un pentagrama dorado. Según la ex-Illuminati, el niño debía de estar drogado, porque no se movía y tenía los ojos vidriosos. Después, Svali tenía que besar el anillo dorado del sacerdote y jurar fidelidad hasta su muerte a los Illuminati, al Nuevo Orden Mundial y un gran líder que habría de venir en el futuro. El sacerdote-verdugo le dijo: “Que lo mismo o algo peor te ocurra en el caso de que rompas este juramento.” Aquí está la clave para comprender la vinculación entre satanismo-luciferismo y programación mental mediante trauma, y cómo estas redes constituyen el poder-religión real, superpuesto y enmascarado por los poderes e instituciones aparentes.

Estas revelaciones se las hizo Svali Waldrop al investigador Greg Szymanski, que afirma que otra whistleblower Illuminati le reveló información muy similar. Se trataba de una tal María (no le dijo su apellido por seguridad), una mujer muy hermosa de entre 25 y 30 años. Procedía de una familia aristocrática del norte de Italia, que formaba parte de los Illuminati. Desde pequeña, le decían que ella era una de las “elegidas” para ostentar posiciones de poder en la jerarquía y que estaba obligada a guardar silencio sobre todo lo relativo a la secta. María participó también en un ritual de iniciación en una sala subterránea en el Vaticano. Intentó suicidarse en 3 ocasiones, según le contó a Szymanski, y murió precisamente de esta forma, poco después, en el propio Vaticano. Sospechamos que víctima de un subprograma de suicidio Mk Ultra.

https://www.bibliotecapleyades.net/vatican/esp_vatican23.htm

http://www.illuminati-news.com/072706a.htm



EL ENTRONAMIENTO DE LUCIFER SEGÚN MALACHI MARTIN

En su obra “Windswept House: A Vatican Novel” (La casa barrida por el viento, Nueva York, Broadway Books, 1996, pp. 7-20) el ex-jesuita irlandés nos habla de unos rituales gemelos que tuvieron lugar en Roma y en Estados Unidos. A pesar de ser una versión novelada, todos los detalles apuntan a que Martin está refiriéndose a rituales reales. El mismo afirmó en diversas entrevistas que la obra no debía ser solo considerada una ficción, sino que la mayor parte de ella se correspondía con la realidad.


En la novela se describen dos rituales gemelos, uno en el Vaticano y otro en Carolina del Sur, que tienen lugar de manera simultánea y sincronizada. En concreto, el 29 de junio de 1963, a las 0 horas, coincidiendo con la festividad de San Pedro y San Pablo, y la reciente elección del Papa Pablo VI, 8 días antes. Según la tradición satanista, el Tiempo del Príncipe Lucifer comenzaría cuando un papa tomase el nombre del Apóstol Pablo. Por ello, el ritual vaticano tenía lugar en la Capilla de San Pablo o Paulina. El ritual de Carolina del Sur se celebraba en el sótano de una escuela parroquial. El doble ritual consistía en la Entronización del Arcángel Caído Lucifer.

En el ritual de Carolina de Sur, una niña llamada Agnes fue violada por dos de los oficiantes, el Obispo Leo y el Arcipreste, y su perro cachorro Flinnie, de 7 semanas, fue castrado. El nombre Agnes —Inés, 'cordera'— es muy coherente con el hecho de que, también en Estados Unidos, las inauguraciones presidenciales tienen lugar el 20 de enero, el día de la Víspera de Santa Inés, sospechamos que vinculadas a rituales satánicos ocultos.

deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/01/las-tomas-de-posesion-de-presidentes.html

http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/01/la-era-trump-nace-por-cesarea-en.html

Además, a la esclava de control mental Brice Taylor, destinada a ser una “modelo presidencial”, abusada sexualmente desde los 10 o los 12 años por presidentes estadounidenses, desde J.F. Kennedy en adelante, la hicieron nacer prematuramente en esta misma festividad satánica de la Víspera de Santa Inés, el 20 de enero.

http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/03/santa-brice-taylor-3-felaciones.html

En cuanto al ritual en el Vaticano, Martin no nos da detalles de en qué consistió, pero sospechamos que tuvo lugar un sacrificio gemelo de un niño llamado Agnus —'cordero'—. Esto parece confirmarlo el hecho de que Martin dice que, con esta Entronización de Lucifer, “el Chivo expulsaría al Cordero”.

El ex-jesuita proporciona numerosos detalles ambos rituales, que parecen corresponderse con rituales reales. En Roma asistieron solo hombres, lo que denomina la “Falange Romana”: altos cargos del Vaticano y otras altas personalidades laicas, que entendemos pertenecían a poderosas órdenes militares vinculadas a los jesuitas. Entre ellos, había un “compañero prusiano”, que interpretamos como un alto cargo Illuminati, que, como veremos, intervenía al final del ritual. Todos vestían de negro. En el centro de la Capilla, colocaron un pentagrama de plata, cubierto por un velo de rojo sangre, lo que nos hace pensar también en un ritual sacrificial. Y al lado, un Trono, símbolo del Príncipe Reinante. Además, 5 candelabros y velas negras, alrededor del pentagrama. Los frescos y cuadros de la Capilla fueron cubiertos con telas negras bordadas con símbolos de la historia del Príncipe Lucifer.

En Carolina del Sur, participaron hombres y mujeres, vestidos con túnicas rojas. Aquí volvieron a colocar un pentagrama, cubierto por un velo rojo, flanqueado por dos candelabros negros. Y dos Pilares, uno Rojo y otro Negro, de los que colgaban el Escudo de la Serpiente, con un Árbol del Conocimiento en su reverso, y la Campanilla del Infinito. Además, había un Crucifijo y una Hostia y un Cáliz, que acompañaron, como acto profanatorio, los rituales de violación de Agnes y de castración del cachorro.

Los dos rituales se sincronizaron cuidadosamente, gracias a la utilización de medios telefónicos y de dos Mensajeros Ceremoniales que marcaban el ritmo de los rituales. Tanto la niña Agnes como el cachorro de perro estaban medio sedados. Además, Martin proporciona detalles sobre la niña que hacen suponer que estaba bajo control mental mediante trauma, que era, de hecho, una esclava de control mental, como es habitual en el ámbito del satanismo. En un momento dado del ritual, el Arcipreste colocó la Hostia sobre el pecho de Agnes y el Cáliz sobre su pelvis, lo que confirma la asociación de este último símbolo con la dimensión hierogámica. Además, Martin hace alusión explícita a la agonía de Agnes, lo que nos parece una referencia a la Santa Inés en Agonía de Roma.

Al finalizar el ritual en Roma, el Delegado Internacional Prusiano leyó las Cartas de Autorización y las Instrucciones:

“Bajo el mandato de la Asamblea y los Ancianos Sacrosantos, instituyo, autorizo y reconozco esta Capilla, que será conocida de ahora en adelante como la Capilla Interior, como tomada, poseída y apropiada enteramente por Él a Quien hemos entronizado como Señor y Maestro del destino humano.”

Después obligaba al Papa a someterse a los Constructores del Hogar del Hombre en la Tierra y través del Cosmos del Hombre. Y al resto de los altos cargos vaticanos a que juraran su traición, según la cual debían profanar su Ordenamiento católico, y debían someterse a la Iglesia Universal del Hombre. Lo que firmaron con su sangre.

Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015).