2017-07-01

Embarazos milagrosos


Hoy asistimos al ritual sacrificial de la maternidad. En lo que consiste el transhumanismo es en una escisión radical entre dos especies: los suprahumanos y los infrahumanos. Los suprahumanos serán lo que siempre han sido y seguirán siendo los iniciados, las castas que ostentan el poder-religión real en la sombra, los iluminados. Los infrahumanos serán los que sustituyan a la sociedad profana de hoy. Los suprahumanos seguirán siendo hijos de mujeres naturales, aunque genéticamente mejoradas. Los infrahumanos serán hijos de matrices artificiales. Los humanos de hoy se extinguirán.

Hablamos de un largo proceso, que llevará décadas, y que es la consumación de una agenda milenaria, cuyo objetivo fundamental ha sido siempre extinguir la maternidad natural. Insistimos, solo en el ámbito de la sociedad profana. De la misma manera que se producen especies transgénicas para la producción y el consumo.

La maternidad natural se irá convirtiendo progresivamente en un privilegio que solo unos pocos se podrán permitir, hasta que sea prohibida de manera formal. Esto se desarrollará en paralelo a una implantación cada vez más extendida de técnicas de fertilidad y natalidad alternativas, subrogadas, asistidas, artificiales, etc. Que competirán con las naturales, marginándolas progresivamente, hasta que se extingan. Como, de hecho, ha ocurrido con tantas culturas y tantos pueblos, pero ahora de manera global y de una forma mucho más sistemática y acelerada.

Todo esto se puede percibir en muchos fenómenos que hoy padecemos. Uno de ellos es la manera en que los medios de desinformación y ritualización de masas escenifican el tema de la maternidad. Se trata de un fenómeno complejo, que no es fácil de comprender a primera vista. Pero que se puede interpretar y que se aclara a la luz de esta tendencia de fondo.

Pero, de hecho, esta agenda transhumanista se remonta a milenios. En la Biblia encontramos muchos ejemplos de embarazos milagrosos, que se daban en mujeres estériles y de avanzada edad, tras una supuesta intervención divina. Es el caso de Sara, Rebeca, Ana o Isabel.

Pero evidentemente se trata de una manipulación de las castas sacerdotales que escriben los textos sagrados, para que los hijos de estas figuras parezcan divinos y no humanos, nacidos gracias a la intervención de un ángel anunciador o un dios, y no la de un hombre de carne y hueso. En realidad, como pasa siempre que hablamos de las castas del poder-religión real, estamos ante un régimen falocrático. Los falos de los poderosos, de los reyes, de los sacerdotes, de los altos iniciados, violan a vírgenes seleccionadas por sus linajes. Si estas figuras sagradas ven ángeles anunciadores es porque son esclavas de control mental mediante trauma y los falos disparan sus álters disociados. Los falos de los poderosos fecundan a estas vírgenes, pero en el marco de bodas sagradas que se duplican y se enmascaran detrás de bodas profanas. Y al mismo tiempo conservan su poder en la sombra, infiltrando vástagos biológicos en las distintas instituciones, que operan como frentes de cara a las sociedades profanas.

Pues bien, algo de esto se puede reconocer en la manera en que Hollywood, la Hollymúsica y el resto de los medios de desinformación y ritualización de masas tratan el tema de la maternidad de las famosas. Todo ello, insistimos, en el marco de un gran ritual sacrificial que pondrá fin, de aquí a décadas, a la maternidad natural, y con ello, al humano tal como lo entendemos.

Como decimos, la maternidad se está y se irá convirtiendo, cada vez más, en un privilegio de las élites. Las tasas de fertilidad descienden, entre las sociedades profanas, de manera vertiginosa, tal como dicta la agenda de ingeniería social. Lo vemos en las distintas subagendas, que no se pueden entender en todo su alcance si no es en la medida en que, todas ellas, confluyen en este sacrificio ritual de la maternidad natural.

Pero lo interesante es que, al mismo tiempo que las mujeres profanas cada vez tienen más dificultades para tener hijos, los famosos y las famosas, que tienden a formar parte de sociedades iniciáticas, sí que los tiene. Y a menudo por partido doble.

Lo que la mayoría no está comprendiendo, ni siquiera los que se ocupan de manera específica del tema de la ingeniería social, es que los famosos no operan simplemente como referencias positivas para el público. Lo hacen también como referencias negativas. Como ocurre a menudo en el ámbito religioso. En otras palabras, la influencia que ejercen los famosos no es lineal. Se produce una suerte de salto, y en ocasiones, de inversión, entre los comportamientos y la moral de las sociedades de iniciados y las profanas.

Que los famosos y las famosas tengan hijos, y en ocasiones, en abundancia, esto es, gemelos o trillizos, puede incentivar que las sociedades profanas tengan más hijos. Pero esto solo sucede en una minoría. Para la mayoría, estas campañas de ingeniería social, mucho más intencionadas y sofisticadas de lo que parece, harán que las dificultades que entraña tener hijos se perciban de manera aún más acusadas. En otras palabras, si es difícil tener un hijo natural, ni hablemos de tener un hijo artificial. Si es difícil tener un hijo, ni hablemos de lo que significaría tener gemelos.

A todo esto hay que sumar otros factores que los medios hollywoodenses utilizan para esta agenda satánica de transformación social. Como vamos a ver, lo que hacen a menudo es vincular, de manera muy sutil y subliminal, los embarazos y los abortos. Un tema recurrente es el de famosas que se quedan embarazadas, y que, precisamente en el momento en que lo hacen público, revelan también que han sufrido abortos. Y evidentemente esto no es casual. Los magos negros que orquestan estas operaciones se guardan estos ases en la manga, para utilizarlos cuando más eficaces son, de cara a estos grandes rituales de masas.

Todo esto ocurre, además, gracias al enorme control que las élites tienen sobre estos famosos, y sobre todo, famosas. En concreto, mediante programas de control mental mediante trauma, como son el MK Ultra o el subprograma Monarch. También, mediante la pertenencia de muchas de estas estrellas a sectas satánicas-luciferinas, y en general, a la mayor de ellas, que es la secta Illuminati.

Dicho de otra manera, muchos de los embarazos que son escenificados en los medios hollywoodenses, que como decimos funcionan como rituales de masas, en el marco de la agenda de ingeniería social, están al mismo tiempo inscritos en rituales hierogámico-sacrificiales ocultos. Muchos de los matrimonios profanos de famosos que vemos en la superficie, están duplicados y enmascaran matrimonios dobles, iniciáticos, sagrados, con los propietarios de las esclavas, y con las sectas en general. Este es el significado de la boda con Satanás.

De manera que muchas de las cosas que nos dicen estos medios de desinformación y ritualización son tapaderas, que ocultan una realidad doble de pactos de sangre, hierogámicos y sacrificiales. Muchas de las historias de príncipes y de princesas azules que vemos en las revistas del corazón, en la prensa rosa, que hoy es ya toda la prensa, son solo la punta del iceberg de una compleja mecánica que es la del abuso infantil, la multiplicidad mental, la obediencia, la lealtad y el tributo en carne humana a la jerarquía satánica-luciferina.

Los padres y madres que aparecen en las fotos, no son, a menudo, la única familia de los niños, tanto en el sentido biológico como en el sectario. Muchos de los abortos que vemos, supuestamente naturales, son parte de rituales. O bien solo nos cuentan parte de la verdad, ocultando partos múltiples de gemelos o de clones.

Como decíamos, los gemelos vienen a enfatizar una distinción ritual y simbólica entre los iniciados y los profanos. De esta manera, contribuyen a que la maternidad se vaya convirtiendo en un privilegio. A esto se añade el miedo que producen, subliminalmente, pero también intencionadamente, sobre todo en un tema tan delicado como este, al vincular embarazos y abortos. Pero lo mismo hacen con todo tipo de malformaciones genéticas. Lo hemos visto, recientemente, en el gran ritual de terrorismo eugenésico que celebraron, sobre todo en Brasil y otros países latinoamericanos, al vincular de manera fraudulenta el zika y la microcefalia.

A todo esto hay que superponer el tema de las técnicas de asistencia a la fertilidad y a la maternidad. Como decimos, todo esto no es casual y está muy pensado por los satanistas-luciferinos que nos gobiernan en la sombra. Así, es muy habitual que las famosas que aparecen en escena cuando están embarazadas o ya como madres, lo hagan para vendernos estas técnicas de fertilidad asistidas. Si nos fijamos, la mayoría de estos embarazos que escenifican en los medios son producto de hormonaciones, fertilización in vitro, partos prematuros, etc. Y esto por no hablar de técnicas de manipulación genética encubierta que desarrollan en bases secretas al margen de la legalidad y de la vista del público.

Un género particular de toda esta agenda desfertilizadora son los desnudos de famosas embarazadas. Se trata de un tema particularmente obsceno y de mal gusto, que las sociedades occidentales decadentes de hoy han dejado de percibir como tal, en la medida en que impera un paradigma pornográfico que lo atraviesa todo. De esta manera, estos satanistas profanan un tema tan sagrado —de hecho, el más sagrado—, como es la maternidad natural. En este sentido decimos que se celebra un gran ritual sacrificial de la maternidad, que es al mismo tiempo el sacrificio y la extinción del humano.

Que en estas imágenes se muestre a madres desnudas, con una ambigüedad muy intencionada, de una manera marcadamente erótica, pone de manifiesto esta perversión y esta perversidad. Es otro signo, para el que todavía tenga algo de sensibilidad para percibir este tipo de cosas, del trasfondo satánico de toda esta transformación social.

Insistimos en que todo esto forma parte de un ritual, que a su vez está compuesto de distintos subrituales.

Recientemente, se hicieron públicas unas imágenes de 1960 de Marilyn Monroe, en las que esta parece estar embarazada. Al menos esto es lo que afirmaba su amiga Frieda Hull, que guardó las fotografías durante décadas. Según dicen, el padre de la criatura habría sido Yves Montand. Lo interesante es que, ese mismo año, Marilyn Monroe e Yves Montand habían protagonizado la película "Let's Make Love" (Hagamos el amor).

Pero, como decíamos, desde los mitos de la antigüedad, nada es lo que parece. Detrás de los padres que aparecen en las fotos se esconden a menudo los falos de los poderosos. Recordemos que Marilyn Monroe era una esclava de control mental Monarch, de hecho, una "modelo presidencial", producida específicamente para satisfacer los deseos perversos de los líderes. Y estos líderes eran muy numerosos cuando se trataba de una prostituta sagrada como Marilyn. Así, según su biógrafo Norman Mailer, la puta de lujo tuvo 12 abortos antes de cumplir los 29 años.

El género de las portadas de revistas del corazón con embarazadas desnudas o semidesnudas lo inauguró Vanity Fair, en 1991, con la actriz Demi Moore. Esta aparece completamente desnuda, con la excepción de un anillo y un pendiente, que parecen ser de diamantes o de brillantes. Posiblemente estas joyas nos están hablando, según han sugerido Fritz Springmeier y Cisco Wheeler, de un compromiso con la "familia" Illuminati. Según estos autores, estas joyas las utilizan las prostitutas de mayor nivel, las "modelos presidenciales", para que el resto de miembros de la secta las reconozca como tales.

Lo interesante es que esta portada de Vanity Fair es de 1991, y un año antes se estrenaba la película "Ghost" (Fantasma) en la que Demi Moore tenía un encuentro amoroso con el fantasma Patrick Swayze. Algo parecido a lo que sucede en la película bíblica con personajes como Sara, Rebeca, Isabel o Ana. Pero, como avanzábamos, las noticias del embarazo de Demi Moore se alternaban con otras en las que nos hablaban de abortos. Y este doble juego era parte del guion.

En 2003 la actriz Brooke Shields aparecía embarazada en la portada de la revista Vogue. Primero nos decían que, después de algún aborto y siete intentos de fertilización in vitro, Shields había conseguido, por fin, tener un bebé.

Pero en el sistema perverso que hoy padecemos nada es lo que parece, todo tiene dobleces, todo se juega al mismo tiempo a distintos niveles. Si sacan a una madre embarazada, es porque nos están preparando algo para aguar la fiesta. Si de algo saben estos satanistas es de profanar precisamente esto, la maternidad. Así, dos años después de aparecer embarazada en la portada de Vogue, Brooke Shields hablaba en varios medios, incluido el famoso The Oprah Winfrey Show, de sus abortos, de la muerte del padre de su hija 3 semanas antes de que naciese, del parto traumático, de su depresión posparto, de su falta de instinto maternal, y de que llegó a pensar en suicidarse. En ese momento publicaba también su libro "Down Came the Rain" (Después vino el mal tiempo/las lágrimas), en el que contaba al gran público lo traumático que es ser madre. Evidentemente, esto formaba parte también del gran ritual sacrificial de la maternidad.

En 2004 la actriz y modelo Monica Belluci posaba embarazada y desnuda para una portada de la versión italiana de Vanity Fair. Como volvería a hacer en 2010 en su segundo embarazo, esta vez vestida con un traje negro bastante funesto si se tratase de verdad de celebrar la alegría de un embarazo. Pero en esta ocasión las imágenes formaban parte también de una campaña de propaganda, en particular, para luchar contra las leyes italianas que impedían la donación de esperma. O en otras palabras, más agenda transhumanista.

En 2006 la cantante Britney Spears también aparecía embarazada y desnuda en una portada de la revista Harper's Bazaar, entre otras, otra vez con grandes joyas, que sospechamos que aluden a pactos encubiertos de la esclava de control mental con sus dueños en la secta Illuminati. Y como no podía ser de otra manera, el embarazo de Spears venía también acompañado de rumores de complicaciones del embarazo y de abortos.

En 2008 la cantante Christina Aguilera aparecía semidesnuda en una portada de la revista Marie Claire. Otra vez, este embarazo mediático venía aderezado con temores y rumores de aborto. El niño nacía, finalmente, por cesárea, como es habitual en la mayoría de estos casos. Lo mismo encontramos en los embarazos de Brooke Shields y de Britney Spears que ya hemos comentado.

En lo que hay que insistir es en que todo esto forma parte del guion. En que la vida de estas artistas, o lo que nos cuentan de la vida de estas artistas, forma parte de agendas que están diseñadas específicamente para dar forma a las sociedades profanas. Y en este caso concreto, para demonizar la maternidad natural e ir normalizando, progresivamente, la maternidad artificial.

En 2010 la modelo Claudia Shiffer aparecía desnuda en una portada de Vogue. Y la niña, otra vez, nacía por cesárea.

En 2011 la cantante Mariah Carey aparecía, completamente desnuda, en otra portada de Life & Style Weekly. Con la excepción, una vez más, de un anillo de diamantes o de brillantes, que ya hemos dicho lo que suele significar. Otra vez, su embarazo era el resultado de técnicas hormonales y de fertilidad. De hecho, lo que nos están diciendo entre líneas, es que la tecnología maternal obra milagros, porque, de hecho, la cantante estaba embarazada de gemelos. Que también nacerían por cesárea.

Insistimos en lo que hemos dicho. Estas famosas no son simplemente algo a copiar, una referencia positiva para las mujeres normales. Son, sobre todo, una referencia negativa. Encarnan una dimensión transgresora, excesiva, sagrada, que por distingue simbólicamente a la sociedad de iniciados de la profana. Hasta que no se entienda esto no se habrá entendido nada del poder-religión real. Y los gemelos ponen de manifiesto esta mecánica iniciática de la manera más intensa. No solo porque hace posible una programación de control mental psicopatocrática, sino también porque hacen posible todo tipo de juegos, manipulaciones, engaños, cambiazos, pactos de sangre, etc.

Una vez más, el desnudo de Mariah Carey formaba parte de una estrategia de ingeniería social. Esto se puso de manifiesto en el hecho de que aprovecharan la noticia del embarazo para hacer público que la cantante había tenido un aborto anteriormente. Como decíamos, lo que hacen es crear, en las mujeres que presencian el ritual, al mismo tiempo, el deseo y el miedo de ser madres. Y de esta manera deslegitiman, de manera encubierta y sibilina, la maternidad natural, y nos venden la matriz transhumana.

En su momento, nos hemos ocupado en detalle del caso de la cantante Beyoncé, que a principios de 2017 anunciaba en su Instagram que esperaba gemelos. Pero, como vimos, toda parecía indicar que su primera hija había sido también parte de un parto múltiple, del que no se habían informado al público. Y además, como estamos viendo es más la norma que la excepción, Beyoncé había revelado a bombo y platillo que había tenido un aborto. Otra vez el doble juego, que parece muy espontáneo, pero en realidad forma parte del guion, pues como vemos ser repite con pocas variaciones en unos y otras famosas.

Pero ¿por qué nos cuentan todas estas intimidades? Porque, de hecho, son intimidades solo aparentemente. En realidad, todas estas famosas son personas públicas, que están ahí para que las agendas de ingeniería social se implementen. Pero, incluso siendo así, ¿por qué nos tienen que contar todos estos detalles de su vida íntima, por qué tienen que hablar de algo tan personal como es la fertilidad, el aborto, la maternidad, el parto? Pues, porque la agenda es en sí misma satánica. Porque se basa en la profanación de lo más sagrado. No solo del arquetipo sagrado femenino cristiano, que es el de la virgen y la madre. Sino también la profanación de la maternidad natural, que es algo aún más sagrado, aún más primordial.

Este morbo malsano que hoy afecta a las sociedades occidentales de una manera muy profunda es, como estamos intentando mostrar, solo la punta del iceberg de una mecánica satánica y destructiva que es la que practica el verdadero poder-religión en la sombra.

Lo que la mayoría no entiende es que este satanismo, y en concreto, este ritual sacrificial de la maternidad natural, es algo que se remonta a varios milenios. En él se inscriben por completo la ciencia, la tecnología y la medicina occidentales. Estamos tan metidos en ello que pocos somos capaces de reconocerlo. De ahí que haya que reconocer que, a estas alturas, ya no se pueda hacer nada para cambiarlo.

La última en aparecer semidesnuda, en la última portada de Vanity Fair, ha sido la tenista Serena Williams. En su twitter, nos pregunta si creemos que espera un niño o una niña. Aunque también podemos interpretar que esta pregunta se refiere a ella misma. Pero aquí nos topamos con otra de las subagendas de ingeniería social, la de las deportistas de competición, de la que habrá que ocuparse en otro momento.

Audio en https://www.ivoox.com/embarazos-milagrosos-audios-mp3_rf_19570764_1.html

Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015).