2017-07-07

Diana de Gales, Diana Quer y las conjunciones astrales



CONJUNCIONES ASTRALES

Algunos de los factores que permiten comprender la trascendencia ritual de determinados eventos son las conjunciones astrales. Es el caso del nacimiento de Guillermo de Cambridge, que para muchos será, no solo el heredero de la Corona Británica, sino una suerte de "rey del mundo" del Nuevo Orden Mundial. Pues bien, si nos fijamos en los alineamientos astrales que presidieron su nacimiento, el 21 de junio de 1982, comprobaremos que eran muy extraordinarios. Se trataba de un solsticio de verano, esto es, del momento en que el Sol alcanza su posición más alta en el hemisferio norte. Y este solsticio coincidía con una luna nueva y con un eclipse parcial de sol. Pero si se producía un eclipse era porque se daban también otras conjunciones astrales menos conocidas y también extraordinarias. El mismo día tenía lugar el perigeo lunar, esto es, la posición más cercana de la Luna con respecto a la Tierra. Y el día siguiente la Luna cruzaba el nodo ascendente, en el que su órbita cruza la eclíptica.

Hay que precisar que las posiciones relativas del Sol, la Tierra y la Luna se dan en el marco de tres ciclos principales. Uno de ellos es el mes lunar o sinódico, cuya duración aproximada es de 29 días y 13 horas, que es el responsable de las fases crecientes y decrecientes de la Luna, de las lunas llenas y las lunas nuevas. Otro es el mes draconítico, que se debe a una inclinación de unos 5 grados de la órbita lunar con respecto a la eclíptica. Su duración aproximada es de 27 días y 5 horas, en los que la órbita lunar se cruza con la eclíptica dos veces, en un nodo ascendente y otro descendente. Y el tercer ciclo importante es el mes anomalístico, cuya duración aproximada es de 27 días y 13 horas, en el que la Luna describe la totalidad de su órbita elíptica alrededor de la Tierra, pasando por el perigeo, la posición relativa más cercana, y el apogeo, la más alejada.

Estos tres ciclos principales permiten comprender hasta qué punto es extraordinario que se produzcan conjunciones como la del nacimiento de Guillermo de Cambridge. Que un solsticio de verano coincida con una luna nueva ocurre aproximadamente 1 vez cada 29 años, en la medida en que el mes sinódico es de unos 29 días. Pero, a su vez, es todavía más extraordinario que coincidan el mes draconítico y el mes anomalístico, pues como hemos visto estos tienen duraciones diferentes —aproximadamente 27 días y 5 horas aproximadas el primero, y 27 días y 13 horas el segundo—.

Estas conjunciones se dan, a su vez en el marco de varios ciclos. El ciclo de Saros, que se corresponde con 223 meses sinódicos, o lo que es lo mismo, 18 años y 11 días. Y el ciclo de Metón o ciclo metónico, que se corresponde con 235 meses sinódicos, o bien, 19 años.

Insistimos, que se den estas conjunciones es algo muy extraordinario, lo que pone de manifiesto hasta qué punto los destinos de este futuro "rey del mundo" están inscritos en mecanicas rituales muy elaborados y planificadas con mucha antelación, que se dan a su vez en el marco de una práctica astrológica que se remonta a la antigüedad. No nos cansamos de decirlo: la ciencia y la técnica modernas no son más que capas superficiales e instrumentales de una mecánica de poder-religión que sigue siendo antes que nada, como lo ha sido siempre, astrológica, mágica, ritual, que gira alrededor de hierogamias y sacrificios.

Pues bien, algo parecido sucedía en el entorno de la muerte de su madre Diana de Gales. El accidente, tal como lo califica la versión oficial, se producía el 31 de agosto de 1997. Pero solo 2 días después, el 2 de septiembre, se volvía a producir una conjunción astral muy extraordinaria. En ella, volvían a coincidir la luna nueva, el apogeo lunar y el cruce del nodo ascendente, por lo que se producía también un eclipse parcial de sol. Esta conjunción astral extraordinaria, por si sola, ya nos indica que la muerte de Diana de Gales formaba parte de un ritual orquestado al máximo nivel. También nos sugiere que el ritual oculto central habría tenido lugar este 2 de septiembre, 2 días después del "accidente" de la Princesa en el Puente del Alma.

Entre ambas conjunciones astrales hay varios paralelismos. En ambos casos estamos ante lunas nuevas y eclipses solares parciales. En el caso del nacimiento de Guillermo, esto coincide además con el solsticio de verano. Estos detalles son importantes porque nos hablan del trasfondo ritual, de cómo Diana encarna a una diosa Luna sacrificada y Guillermo a un dios Sol naciente. O como veremos después, a Isis y a Horus. En ambos casos la Luna atravesaba el nodo ascendente. Pero en el nacimiento de Guillermo estaba en su perigeo y en el sacrificio de Diana en el apogeo. Esto es, en el nacimiento la diosa Luna estaba más cerca del dios Tierra-Osiris, mientras que en el sacrificio esta se encontraba en su posición más alejada.

De todo esto es de lo que nos habla Stanley Kubrick en "2001: una odisea del espacio". De hecho, hay muchos elementos que nos hacen pensar que el genial director se estaba refiriendo específicamente a la Familia Real británica.

En el episodio inicial del filme vemos, primero, una noche muy iluminada, que hay que interpretar como una Luna llena. Entre otros homínidos, vemos una suerte de familia nuclear, con la madre ocupando la posición central, una cría en sus brazos, y el padre ocupando una posición subordinada. Como hemos comentado en otro vídeo, Kubrick nos está hablando, en términos genéricos, de la institución del matriarcado, esto es, de la era de Isis. Y de cómo el matriarcado es progresivamente sacrificado, a lo largo de la era de Osiris, hasta desaparecer en la era de Horus.

De lo que no cabe duda es de que el director nos está hablando de estas sizigias, de estas conjunciones astrales. De hecho, creemos que hace alusión explícita a los ciclos de Saros y de Metón, como vemos en varias referencias a las cifras 18 y 19. Sobre todo en una de las secuencias centrales del filme, en la que el Comandante Bowman desconecta al ordenador HAL 9000, extrayendo una a una 19 piezas iluminadas.

Pero creemos que Kubrick también nos está hablado de los rituales monárquicos de Diana de Gales y de Guillermo de Cambridge. Poco después de ver la secuencia de la noche de luna llena y los homínidos, todavía matriarcales, vemos una luna decreciente sobre un cielo rojo. Y acto seguido se produce una de las varias sizigias del filme, que como decimos son, precisamente, las conjunciones astrales de las que estamos hablando.

De manera que hay una curiosa resonancia entre las imágenes iniciales de "2001" y el ritual sacrificial de Diana de Gales. En la película, primero vemos la noche iluminada por la luna llena, después, la Luna en su última fase decreciente, bañada en sangre, y por último la sizigia, que se corresponde con una luna nueva. En la realidad, tenemos la popularidad y el brillo de Diana como princesa, después, su sacrificio se produce también en la última fase decreciente de la Luna, y 2 días después se da la sizigia, que sospechamos que coincidiría con un ritual oculto al máximo nivel. El Sol saliente, encaminándose a su posición más alta en la Pirámide Illuminati, que nos ha mostrado genialmente Kubrick, se corresponde también punto por punto con el nacimiento de Guillermo, en un solsticio de verano, y su ascenso futuro a la posición de "rey del mundo", del que nos habló el experto masón René Guénon, en el Nuevo Orden Mundial.

"2001" se estrenó en 1968, mucho antes del nacimiento de Guillermo y del sacrificio de Diana. Y sin embargo entendemos que Kubrick debía de tener información sobre todo esto. O bien nos estaba hablando de una mecánica más genérica en la que se inscriben estos rituales. Hay que recordar que el director, además de ser un masón de alto grado, era un trabajador incansable que preparaba sus películas al milímetro y las llenaba de contenido histórico, filosófico, místico, ritual, etc.

En todo caso, Kubrick vuelve a hacer alusión al tema de las conjunciones astrales y el ciclo metónico de 19 años en su última película, "Eyes Wide Shut", estrenada en 1999, 2 años después del sacrificio de Lady Di, y casi 2 décadas después del nacimiento de Guillermo. En una de las secuencias del ritual, coloca 11 mujeres desnudas en corro, lo que creemos que es una alusión al ciclo de Saros, que como hemos dicho, se corresponde con 18 años y 11 días. En los rituales centrales de la película tienen, otra vez, mucha importancia las conjunciones de los distintos astros, subrayadas por tomas de cámara subjetivas que giran alrededor de la sala.

El caso es que, en "Eyes Wide Shut", que como decimos es posterior al ritual de la Princesa Diana, parece haber una alusión directa a este. En el ritual vemos cómo una prostituta sagrada se ofrece en sacrificio para expiar el del protagonista, Bill Harford, que puede así ascender en la pirámide de poder. Después vemos, de una manera aún más evidente, cómo Bill va a ver el cuerpo de esta prostituta, en el depósito de cadáveres de un hospital. Pues bien, sobre este cadáver vemos la cifra 19, que hay que interpretar, como sucedía en "2001", como una alusión explícita al ciclo metónico de 19 años. Como hemos mostrado en otro vídeo, esta realidad la está disociando y construyendo la mente múltiple de este esclavo de control mental mediante trauma. De lo que en realidad nos está hablando entre líneas el genial director es de un ritual sacrificial en el que uno de los participantes está inspirando el último aliento de una víctima sacrificial. O como también se dice, le está "robando el alma".

Pues bien, esto mismo es lo que hizo, según nos dice la ex-diosa madre Illuminati Arizona Wilder, el Barón Guy de Rothschild con la propia Diana de Gales, instantes después del llamado accidente, mientras la dejaban desangrarse intencionadamente en el túnel del Puente del Alma (David Icke, "El Mayor Secreto", p. 598). Esto es lo que le contó el propio Guy de Rothschild a Wilder cuando intentaba reprogramarla, a principios de 1998.

JÚPITER Y SATURNO SE CONJUGAN CON LA LUNA

Pero hay motivos para pensar que el nacimiento de Diana de Gales también se inscribía en una conjunción astral singular. Ya hemos visto que su muerte se producía 2 días antes de la conjunción de la luna nueva con el apogeo y el nodo ascendente. Pues bien, el nacimiento se producía 3 días después de una luna llena y un día después de su perigeo. Pero además, este perigeo coincidía con la conjunción de la Luna con Saturno y Júpiter. No somos expertos en astrología pero suponemos que este evento debe de ser también muy extraordinario y marcaba el destino de Diana desde antes de nacer. Recordemos que Saturno se identifica con Satanás y Júpiter era el dios más importante del panteón romano, encarnación del Zeus griego.

Es posible que "2001" se pueda interpretar también en este sentido. La última de las sizigias astrales de la película se produce precisamente en Júpiter. La nave Discovery One llega a este planeta, cuando el Comandante Bowman es el último superviente, y su cápsula espacial se alinea con él y sus cuatro satélites galileanos. Pero pensamos que todo esto es un recurso narrativo superficial. Que, a un nivel más profundo, Kubrick nos está hablando en clave de algo mucho más terrenal. Si en las primeras sizigias se trataba de conjunciones de la Tierra, el Sol y la Luna, en esta última alineación el director estaba incrementando los factores en juego e incorporando el planeta Júpiter a la ecuación. En otras palabras, pensamos que Kubrick nos está hablando de una conjunción de Júpiter con la Tierra y con la Luna, como la que se produjo en el nacimiento de Diana de Gales.

De hecho, la primera opción para la película era que este planeta hubiese sido Saturno. Pero este se sustituyó por Júpiter dada la dificultad de reproducir los anillos del primero. Pues bien, es posible que esto fuese, de nuevo, solo la historia superficial. Es posible que Kubrick estuviese de hecho pensando en Saturno y en Júpiter a la vez, justamente como se produce en el marco del nacimiento de la Princesa Diana.

Recordemos que la película se estrenaba 7 años después de su nacimiento y en ella el tema de fondo es el mismo que el del ritual de Diana: el sacrificio de la maternidad y el nacimiento de la era de Horus. Esto es lo que nos ha dicho también Arizona Wilder, que de hecho habría de empezar en el 2000. Esta es posiblemente la razón de que la película se titule "2001". Y además hay que destacar que entre 1982, el nacimiento de Guillermo, y el 2001 hay 19 años. El ritual de las Torres Gemelas también hay que leerlo en este sentido, como el del fin de la era de Osiris y la entrada en la era de Horus.

Esta conjunción, el mismo día, de Júpiter y Saturno con la Luna, esto es, con Diana, es muy coherente con el doble juego hierogámico que los magos negros tenían pensado para ella. Que es, en definitiva, el doble juego que encarnan todas las figuras sagradas, y en el caso de la diosa femenina, la virgen pagana y la virgen cristiana, la prostituta sagrada y la diosa madre, la boda con Satanás y la maternidad del "rey del mundo".

HIEROGAMIAS MONUMENTALES

David Icke ha mostrado en "El mayor secreto" toda una serie de elementos que confirman que estamos ante una mecánica ritual muy elaborada. Diana pertenecía a un linaje muy selecto, que entronca con la línea de sangre merovingia, a través de varios reyes de la casa Estuardo: Jacobo I, Carlos II y Jacobo II. Estos merovingios eran adoradores de la diosa Diana, entre otros lugares, en la ciudad de París. La Catedral de Notre Dame se construyó sobre un antiguo santuario de esta diosa. Y en el Puente del Alma, donde murió Diana, existía, en época merovingia, un templo con una cámara subterránea de sacrificios a Diana (p. 597). Diana, cuyo segundo nombre era Frances, no fue sacrificada en París y en Francia por casualidad.

La cultura pagana, y después satánica y luciferina, siempre ha sobrevivido en el centro de las grandes religiones de masas monoteístas, que de hecho han sido fabricadas por las élites de iniciados como tapaderas y al mismo tiempo como grandes estrategias de control social de las sociedades. Hasta que no se comprenda esto no se comprenderá nada. El ritual de sexo y sangre ha sido siempre y seguirá siendo siempre el centro del poder-religión real.

Parece evidente entonces que Diana encarnaba a la diosa romana homónima, pero que, como decimos entronca con la Diana o la Dana celta. David Icke ha mostrado que la fecha del 31 de agosto parece ser una inversión satánica del 13. Y el 13 de agosto se celebra la festividad de Hécate, que es la figura ctónica de la Trivia, la trinidad conformada por Hécate junto a la Diana terrestre y la Selene o la Luna urania (p. 599).

Pero Diana se identifica también con la Isis egipcia. Todo el ritual sacrificial de Lady Di hay que interpretarlo en contexto urbano del Obelisco de Lúxor, en la plaza de la Concordia, que representa el falo de Osiris. El coche en el que iban Diana y Dodi al Fayed se estrelló contra el pilar número 13 del túnel del Puente del Alma. Porque 13 son los fragmentos en que fue desmembrado Osiris, el hermano y esposo de Isis, durante su sacrificio. Los 13 pilares subrayan precisamente la centralidad del Obelisco-falo en todo este ritual, y la alusión a Isis y Osiris. No por casualidad es un obelisco egipcio.

Y además, en el Obelisco está presente toda la simbología de la gemelaridad de la que ahora vamos a extendernos. Y es que el Obelisco de Lúxor que preside la Plaza de la Concordia era uno de los dos obeliscos gemelos que se erigían frente al templo de Amón, en Tebas. Precisamente para conmemorar la batalla de Qadesh o Qadeš, en la actual Siria. Esto explica porque han llamado Daesh e Isis al grupo terrorista controlado por las agencias de inteligencias occidentales. En principio, los dos obeliscos deberían haber sido transportados a Francia, pero finalmente solo se trajo uno de ellos. Renunció al segundo el alto masón François Mitterrand en una fecha tan simbólica como 1991, que podemos interpretar como las dos columnas masonas que flanquean a Isis, o directamente, ISSI.

Diana y Dodi al Fayed pasaron por el Obelisco tres veces, como dictan los rituales. Primero, fueron desde el Hotel Ritz en el que estaban alojados, en la Plaza Vendôme, hasta el apartamento de Dodi junto al Arco del Triunfo, pasando por la Plaza de la Concordia, y después a lo largo de los Campos Elíseos, que prefiguraba el destino de estas dos víctimas sacrificiales. La segunda vez regresaron por el mismo camino al Ritz. El tercer recorrido fue el que hicieron desde el Ritz al Puente del Alma, en el que murieron, pero pasando una tercera vez por el Obelisco (pp. 571-576). Suponemos que esta triple presencia del Obelisco fálico en el ritual era importante y formaba parte del guion.

Este Obelisco de Lúxor se encuentra justamente frente de la Iglesia de la Madeleine o la Magdalena, de nuevo, con un simbolismo hierogámico muy evidente. Esto es, el Obelisco es el falo de Osiris-Jesús que penetra la Rue Royale, la Calle Real, esto es la vagina de Isis-María Magdalena. Para dar continuidad al linaje merovingio, al que, como decimos, pertenecía la Princesa de Gales. El nombre de la Rue Royale tampoco es, por lo tanto, casual. Forma parte de un plan milenario por parte de las élites pagano-masonas, tal como viene haciendo el Priorato de Sión, de entronar a un "rey del mundo", humano pero divinizado, perteneciente a la Casa de David y descendiente de María Magdalena y Jesucristo. Por cierto, en "Eyes Wide Shut" hay también referencias al linaje merovingio, en el símbolo de la Flor de Lis.

Además, en la Plaza de la Concordia, entonces llamada Plaza de la Revolución, fue guillotinado el último rey del Antiguo Régimen, Luis XVI, en 1793. Después fue enterrado, significativamente, en el cementerio de la Magdalena, cerca de la Iglesia homónima. Su esposa Maria Antonieta fue guillotinada también allí 9 meses después.

Tampoco parece ser casual el trazado en "M" en el que se inscribe esta hierogamia urbana del Obelisco y la Madeleine, que conforman el Boulevard Malesherbes, el Boulevard des Italiens, la Rue La Boétie y la Avenue de l'Opera. Pero que hay que interpretar, como vamos a ver, como una doble "M", como vemos en el nombre de María Magdalena, Marilyn Monroe y otros tantos ejemplos. Y que alude a la doble dimensión de la figura sagrada femenina de la que estamos hablando. Que es también, lo que encubre el simbolismo del 9-11, que escrito en números romanos —IXXI— alude a las columnas masonas, la escuadra y el compas, pero también la doble "M", que es también lo que encubre el anagrama AVM de Ave María.

Que Diana de Gales encarna a Isis parece, por lo tanto, evidente. En 1970, el prestigioso perfumista William Owen III, de la casa Owen of London, que ha trabajado para la Familia Real británica desde hace generaciones, creó para la Princesa Diana un perfume llamado "Isis". Las referencias a Isis son también evidentes en diversos monumentos construidos tras su muerte. Lady Di fue enterrada en Althorp, en la propiedad de su clan Spencer, en una isla rodeada por un estanque ovalado, denominado Round Oval. Esta laguna ovalada, con la isla en su interior, hace referencia al huevo de Isis, un símbolo crucial en el tema que nos ocupa, porque supone el sacrificio de la maternidad natural y su sustitución por la matriz transhumana. En uno de los márgenes del estanque ovalado se colocó la Summerhouse, en la que es evidente la alusión a la Isis egipcia flanqueada por las dos columnas del templo.

También en el monumento que se hizo en recuerdo de Diana en el Hyde Park volvemos a encontrar una forma ovalada y el agua. Junto a esta fuente se erigió una escultura de un ave, titulada "Isis", enmarcada por tres cintas de pavimento que dibujan el "666" satánico.

EL LINAJE DEL MAL ENMASCARADO POR EL BIEN

Que Diana de Gales encarnaba a Isis parece evidente, pero... ¿quién era Osiris? O mejor dicho, ¿cuántas figuras masculinas estaban implicadas en el ritual? Porque Osiris no se puede entender sin su contrafigura Set.

Sabemos que Set había vencido a su hermano Osiris, que luego sería vengado por Horus. Lo que no está del todo claro es de quién es hijo Horus. En realidad la lucha entre Set y Osiris simboliza la rivalidad ancestral entre el mal y el bien. Pero también, de una manera mucho más concreta, la rivalidad gemelar, que se utiliza hasta hoy para programar a las élites psicopatocráticas. Ya hemos visto que esta rivalidad gemelar, en el marco del régimen patriarcal, está simbolizada por los dos obeliscos gemelos, de los que solo se trae uno a la Plaza de la Revolución.

Set es el "adversario" de Osiris, como Satanás lo es de Dios. Set es el que vence a Osiris en esta rivalidad gemelar. Porque siempre ha sido el mal el que vence al bien. Y así seguirá siendo por los siglos de los siglos. Por mucho que nos digan los ingenuos que necesitan tener esperanza y dar sentido a su vida. Pero, al mismo tiempo, Set tiene que enmascararse detrás de figuras trascendentes, fabricadas, falsas, aparentemente buenas, para poder seguir actuando impunemente. Set es Saturno y Satanás, como Osiris es Júpiter y Dios. ¿Ahora se comprende la importancia de que, en el nacimiento de Diana, Saturno y Júpiter se conjugaran con la Luna? O en otras palabras, Guillermo es el hijo de Set, pero nos lo venden como el hijo de Osiris, el inocente. En resumen, el "rey del mundo" encubre el Anticristo.

O dicho de otra manera, hay muchos falos implicados en este ritual, que operan a distintos niveles. Hablamos de falos en el sentido más concreto, y al mismo tiempo, más simbólico del término. El falo protagonista es el que copula con la Magdalena, esto es, el que reproduce el linaje merovingio, y a su vez, el de Cristo, el de los patriarcas judíos y los emperadores egipcios.

Según Arizona Wilder, Diana participó, a principios de julio de 1981, poco antes de su boda con el Príncipe Carlos, en un ritual de desvirgamiento denominado el "Despertar de la Novia", en el que se le realizó la "apertura de la matriz", con el falo dorado de Osiris (pp. 608-609). Pero que hay que entender que es el falo de Set, esto es, de Saturno y de Satanás. La ex-diosa madre afirma también que Diana fue inseminada artificialmente con el semen de Pindar, el "pene del dragón" que vendría a ser el macho alfa de los Illuminati. Otra vez: Satanás, pero humano, demasiado humano. Y hemos visto que en estas conjunciones coordinan los meses sinódicos con los draconíticos, porque es el momento en que actúa el falo del dragón.

Pues bien, lo que hay que subrayar es que este Pindar coincide con Set, con Saturno y con Satanás. Pero humano, demasiado humano. Lo que distingue a Satanás de Dios es que Satanás es real y Dios es una fabricación, que Satanás es inmanente y Dios es trascendente. Que Satanás es activo y Dios es pasivo. Que la verdadera creatividad y la verdadera realidad es la del mal. El bien es siempre más superficial, más falso, más enmascarador. El bien no tendría nada que hacer si no fuese por el mal. El mal podría existir sin el bien pero el bien no podría existir sin el mal. El mal es primero, viene siempre antes, cumple el destino.

Pero el mal tiene que esconderse. Porque el poder-religión real consiste precisamente en ejercer el mal pero legitimarse con el bien que lo enmascara. De lo que se trata es de hacer creer al público, en el escenario del poder-religión, que Horus es hijo del inocente Osiris, que venga la muerte de su padre por parte de su tío Set. Para así legitimar la violencia del justo Horus frente al malvado Set. Pero la cruda realidad es que Set se ha impuesto derrotando a su gemelo Osiris, y por eso ha sido el que se ha unido en hierogamia con Isis, para concebir a Horus. Que de hecho es, también Isis-Neftis, virgen y prostituta. En otras palabras, Guillermo-Horus, no es hijo de Carlos sino de Pindar-Set-Saturno-Satanás. Carlos es la tapadera para encubrir esta mecánica milenaria setiana-saturnal-satánica, en la que el mal siempre vence.

Pero, como decíamos, este gran ritual fálico se juega a varios niveles. Hasta ahora hemos hablado de la hierogamia o boda sagrada. Que es la que hace posible, supuestamente, la continuación del linaje merovingio, hasta dar fruto al "rey del mundo". Que como vemos comprende también varios niveles, el de la hierogamia real con Pindar-Satanás, y la boda de papel cuché con el Príncipe Carlos, para el consumo del populacho.

Pero, por debajo, hay otro nivel, relativamente más profano, pero también, en alguna medida, sagrado. Es el de las relaciones reales de Diana de Gales con Dodi al Fayez, con Hasnat Kahn o con otros amantes. De hecho, no es una casualidad que el anillo de compromiso y la boda que, supuestamente, uniría a Diana y Dodi, aparezcan también como ingredientes del ritual. Pero todo esto es también, creemos, parte del guion.

El cometido de Diana era, justamente, articular todos estos niveles rituales. El gran ritual oculto de las élites y el ritual público, de ingeniería social, en el marco de la agenda transhumanista.

EL SACRIFICIO DE LA MATERNIDAD NATURAL

Estamos de acuerdo con David Icke en que este ritual estaba preparado desde hace mucho, probablemente desde antes del nacimiento de Diana. La conjunción de Júpiter y Saturno con la Luna son algunos de los elementos que nos lo sugieren.

Para entender lo que significa este gran ritual hay que inscribirlo en la agenda transhumanista, en el sacrificio de la maternidad natural. Esto es, en el nacimiento de Horus, como ser transhumano, fruto de una matriz artificial. En este sentido hay que interpretar las distintas conjunciones astrales de las que venimos hablando: las lunas nuevas, en el nacimiento de Guillermo y el sacrificio de Diana, y el solsticio de verano, en el primero de estos rituales. Lo que todo esto simboliza es que a la figura solar de Guillermo no le eclipse, literalmente, la figura lunar de su madre. Y, por descontado, la de su esposa. Justamente lo contrario que observamos en el caso del Príncipe Carlos, que ni siquiera ha llegado a reinar, dominado por la Reina Isabel II.

El ritual sacrificial de Diana forma parte de la agenda transhumanista, que consiste, en última instancia, en un gran ritual sacrificial de la maternidad natural. Esto es, en ir marginándola cada vez más, según una estrategia que podemos calificar como terrorismo eugenésico, en la medida en que persigue, a medio plazo, la extinción de la humanidad natural profana y su sustitución por una infrahumanidad artificial o transhumanidad profana.

Creemos que el destino de Diana de Gales era ser sacrificada, desde mucho antes de su nacimiento. Es verdad que hay muchos elementos mucho más concretos que indican que Diana era molesta para la Familia Real y para los Illuminati, que era peligrosa, porque era difícil de controlar, porque estaba resentida, porque tenía mucha popularidad y contaba con la simpatía de las masas, que conocía muchos secretos que podía revelar. Pero todo esto era también parte del guion, eran factores secundarios.

Lo mismo hay que decir de su supuesto embarazo, de que fuese a anunciar su matrimonio con Dodi al Fayed. Sospechamos que todo esto también formaba parte del guion. Lo mismo que el enfrentamiento de Mohamed al Fayed con la Familia Real. La lógica es siempre la misma. Cuantas más polémicas superficiales, cuanto más creíbles sean, incluso cuánto más se las crean los que participan en ellas, mejor funcionan, mejor enmascaran los rituales ocultos, y peor se comprenden las estrategias de manipulación de masas de estos rituales públicos que recubren los ocultos.

El romance de Diana con Dodi al Fayed funciona como una coartada para hacerla culpable. Es una suerte de exogamia transgresora, en la medida en que es una unión de una cristiana con un musulmán. Pero al mismo tiempo esto contribuía a la agenda de fusión cultural globalista, en la medida en que esta dimensión punitiva de la exogamia no se hace explícita. Y al mismo tiempo proporcionaba a los verdugos una justificación moral. Pero, insistimos, son todos factores secundarios. De lo que se trataba es de hacer de Diana de Gales, simbólicamente hablando, la última madre natural, la conclusión de la era de Osiris, bajo el dominio de su falo.

Tampoco es una casualidad que a Emad El-Din lo apodaran Dodi, como a Diana la apodaron Lady Di. Porque de esta manera podían jugar con el simbolismo de los gemelos incestuosos Dodi y Dydi, que de hecho es también el caso de Osiris e Isis, que por eso tienen nombres tan parecidos. La exogamia transgresora, esto es, la unión de una cristiana con un musulmán, funciona exactamente como un incesto invertido, como un exo-incesto, de la manera que el incesto es, por definición, un endo-incesto.

Según diversas fuentes, Diana estaba embarazada en el momento de su sacrificio. Y esto formaba parte también del ritual. Porque, como decimos, el ritual no era solo el de la Princesa, sino también el de lo que esta simboliza, al menos hasta la conclusión de la era de Osiris. Esto es, el sacrificio de Diana es el de la maternidad natural. La víctima de este gran sacrificio era, secundariamente, la mujer Diana, y aún de manera menos importante, Dodi. Aunque no cabe duda de que también está en juego, como decimos, la idea de la fusión de la cultura cristiana y la musulmana, en el marco del globalismo. Y es que, Dodi y Dydi, a pesar de ser miembros de la élite, Illuminati, simbolizaban hasta cierto punto la rebeldía, la transgresión moral, el mestizaje cultural, las relaciones sexuales no formales, etc. Pero todo esto formaba también parte del guion, del ritual público, en el marco de la agenda del Nuevo Orden Mundial. Diana y Dodi eran marionetas sometidas a control mental. Y por supuesto, el chófer Henry Paul, que se estrelló con toda precisión con el pilar número 13, no sabemos si no control remoto del vehículo o no, pero sin duda con mucho MK Ultra y un buen trigger transmitido en el momento oportuno.

Pero la víctima fundamental del ritual era la maternidad de Diana. De hecho, no es una casualidad que Guillermo sea fruto de una inseminación artificial y sea el que sobrevive, y el feto de Diana haya sido fruto de una cópula natural. Insistimos, el sacrificio es el de la maternidad natural, porque lo que está en juego también es la rivalidad entre Horus y Harpócrates, entre el último ser humano y el primer ser transhumano. Esto mismo nos lo ha mostrado de manera genial Kubrick, también en "2001".

Como hemos dicho, la figura de Diana es multidimensional, opera a varios niveles. Es la Luna que nace alineada con Saturno y con Júpiter, que luego es eclipsada por el Sol. Es la madre del "rey del mundo", pero sin llegar a ser reina. Y que además es castigada, aunque esto, como decimos, no se haga público, por unirse y concebir con un musulmán. De hecho, esta unión endogámica, transgresora, interracial, es demonizada implícitamente, al mismo tiempo que es promocionada explícitamente. Todo ello en el marco de la recta final de la maternidad natural, en el marco de las sociedades profanas. Se trata de una jugada enormemente sofisticada, que funciona a varios niveles. Similar a la promoción de la homosexualidad, que también conduce a la perversión y, en última instancia, a la extinción de la humanidad profana.

Por todo lo que decimos es tan importante que Diana estuviese embarazada. Y que, como sugieren distintos investigadores, el feto formase parte del ritual oculto. Según Arizona Wilder, Diana estaba embarazada de tres meses cuando murió. Nos dice que habría sido inseminada artificialmente por Pindar (p. 616). Pero, como venimos diciendo, nos inclinamos a pensar que el padre era Dodi al Fayed, o bien Hasnat Kahn. Porque, como decimos, esto encaja a la perfección con todo el ritual. Parte de lo que dice Arizona Wilder hay que ponerlo en cuestión, porque pensamos que está siendo utilizada para desinformar, en el marco de su programación mental. Y tampoco hay que creer a David Icke en parte de lo que nos dice. Pero otra persona, Christine Fitzgerald, amiga y confidente íntima de Diana, afirma que el feto debió de consumirse como parte del ritual oculto, junto con algunas partes de Diana (p. 617).

JERARQUÍAS EN LA FALOCRACIA

A todo esto hay que añadir el simbolismo de la Place Vendôme, en el que está el Hotel Ritz, y sobre todo la Columna que la preside. Que hay que interpretar como un falo subordinado al falo principal que es el Obelisco de Lúxor. No parece una casualidad que Dodi y Diana pasasen la noche anterior y cenasen en el hotel, en la Suite Imperial, justo antes del sacrificio. Ni que Dodi recogiese, el mismo día, en las inmediaciones, el anillo de compromiso.

Tampoco parece una casualidad que, en el memorial que Mohamed al Fayed les dedicó en Harrods, colocase este anillo y la copa en la que bebió Diana en la "última cena". La colocaron incluso con restos de vino y de carmín de la Princesa, porque les interesaba transmitir la idea de la impureza, de la transgresión, de la que venimos hablando. Creemos que todo esto también formaba parte del guion, al menos hasta un cierto nivel, y que el padre de Dodi desempeñaba su papel, a las órdenes de la jerarquía Illuminati. En el memorial de Harrods está implícito todo el simbolismo del que estamos hablando. Por supuesto, están las columas masonas y la pirámide egipcia-Illuminati. Por descontado, no es una casualidad que sean de origen egipcio y que el memorial lo hayan colocado en un marco egipcio.

Pero lo que nos interesa sobre todo es el simbolismo hierogámico de la pirámide fálica y la vesica piscis vaginal-matricial, todo ello reforzado por el anillo y la copa. Como veremos, todo esto sugiere que la unión de Diana y de Dodi había de tener una continuidad.

Lo interesante es que la Place y la Columna Vendôme parecen formar también parte de la escenografía urbana. El falo principal que es el Obelisco y la matriz que es Iglesia de la Madeleine, se vinculan a través de la Rue Royale, y conforman el eje central que atraviesa la "M" por su centro. Pues bien, la Plaza y la Colonne Vendôme vendrían a representar también una hierogamia simbólica. Como se ve hay mucha coherencia entre esta hierogamia y la del memorial, por mucho que el padre de Dodi juegue el papel de rebelde frente a la versión oficial. Pero esta hierogamia que simbolizan la Plaza y la Columna Vendôme está subordinada a la "M". También está inscrita en un eje urbano, formado por la Rue de Castiglione y la Rue de la Paix, que se cruza con uno de los vértices de la "M" de María Magdalena, pero se trata de un brazo secundario. En este sentido interpretamos una jerarquía hierogámica, o fálica, en el marco de la falocracia, que es el verdadero régimen de poder-religión.

Lo curioso es que hay otro evento que guarda una extraña simetría con esta hierogamia ritual en la Place Vendôme. Nos referimos a la muerte de Amschel Mayor James Rothschild, el 8 de julio de 1996, en el Hotel Le Bristol, en la Rue du Faubourg Saint-Honoré. Fue encontrado ahorcado en su habitación. Pero sabemos que estos ahorcamientos suelen ser sacrificios encubiertos. Según algunas fuentes, la policía encontró indicios de asesinato. Pero la investigación fue bloqueada por el Primer Ministro Jacques Chirac, y los medios de desinformación silenciaron el tema. Según diversos investigadores, Amschel Rothschild tenía un defecto terrible cuando nos movemos en las cúpulas psicópatas y caníbales: era demasiado humano, tenía principios. Los buenos siempre pierden y mueren jóvenes.

Lo interesante es, como decimos, que parece haber una simetría entre la situación del Hotel Ritz, en el que se escenificó la hierogamia de Diana y Dodi, y la del Hotel Le Bristol, en el que fue asesinado, supuestamente, Amschel Rothschild. Y es que este se encuentra también en un eje que se cruza con el otro vértice secundario de la "M". Y que además, para más coincidencias, conduce al Puente del Alma. Este eje coincide con la Avenida de Montaigne y la de Matignon, y pasa muy cerca del Palacio del Elíseo, apodado precisamente Matignon, sede de la Presidencia de la República.

La acometida de este eje en el Puente del Alma parece corresponderse también con el simbolismo de Hécate —versión ctónica de Diana—, como diosa de las encrucijadas. Los dos Rothschild simbolizarían esta encrucijada. El investigador Rayelan Allan ha mostrado que, en el lugar en que está situado el Puente de Alma, había un templo dedicado a la diosa Diana, y el lugar era elegido por los reyes merovingios para sus duelos, porque desde este entorno las almas de los muertos accedían directamente al cielo.

Ya hemos visto que Guy de Rothschild, según Arizona Wilder, acudió al Puente del Alma poco después del accidente para "robar el alma" de la Princesa Diana. Pero lo hacía después de vencer en duelo a su rival en la jerarquía. En otras palabras, parece que estos dos ejes secundarios simbolizan las gemelaridades. El eje del Hotel Ritz la gemelaridad de sexo contrario, y el eje del Hotel Le Bristol la gemelaridad del mismo sexo. Ya hemos visto que Dodi y Dydi simbolizaban a los gemelos incestuosos. Pues bien, todo parece indicar que Amschel y Guy de Rothschild hacían lo propio, en términos simbólicos, como gemelos rivales. Esto es lo que sugiere también el logo del Hotel Le Bristol, en el que encontramos dos unicornios enfrentados, mientras que en escudo de la Casa Real británica aparece un unicornio enfrentado a un león.

Todo lo que decimos parece encajar con otro dato que no parece una casualidad. Dodi al Fayed nació el 15 de abril de 1955, y Amschel el 18 de abril del mismo año, solo 3 días después. Dodi tenía 42 años en el momento de su muerte y Amschel habría tenido la misma edad. Lo encontraron en la habitación 402 del hotel. Entre el día en que murió Amschel Rothschild, el 8 de julio de 1996 y el día en que murieron Dodi y Diana hay 420 días y 60 semanas

Todo lo que venimos diciendo parece aludir a los arcanos 18 y 19 del tarot de Marsella, que creemos que se refieren, respectivamente, a los ciclos de Saros y de Metón. Ambos arcanos nos hablan de estas conjunciones astrales, con los astros en sus posiciones más altas, la Luna como protagonista del arcano 18, y el Sol del arcano 19. Y en ambos casos encontramos alusiones a los gemelos, en el primer caso con dos torres y dos perros, y en el segundo, con dos niños gemelos. Las torres gemelas del arcano 18 creemos que aluden también a los 11 días que hay que sumar a los 18 años para obtener el ciclo de Saros. De hecho, los gemelos que aparecen en el arcano 19, pueden ser interpretados en los dos sentidos que hemos dicho, como gemelos del mismo sexo o como gemelos de distinto sexo. Esto, es, como una gemelaridad incestuosa, como la de Isis y Osiris, o una gemelaridad rival, como la de Osiris y Set. Y así, en la versión más utilizada del tarot estos gemelos aparecen como teniendo el mismo sexo. Pero en otras versiones, como es el caso de la de Oswald Wirth, estos son gemelos de seco contrario.

DE DIANA DE GALES A DIANA QUER

Ahora viene la parte más especulativa de esta investigación. Por descontado, todo lo que decimos es difícil de probar. No son más que hipótesis, especulaciones, indicios. No pretendemos convencer a nadie de nada ni demostrar nada. Porque partimos de la base de que las verdades más importantes están, por definición, ocultas, y las verdades aparentes están ahí para encubrirlas. Nos conformamos con llegar a comprender, aunque sea mínimamente, esta mecánica esencialmente enmascaradora.

Como hemos dicho, las conjunciones astrales se repiten, aproximadamente, cada ciclo de Saros, de 18 años y 11 meses, y cada ciclo de Metón, de 19 años. Stanley Kubrick nos ha mostrado la importancia de estos ciclos, en los que se inscriben estas complejas mecánicas rituales, que de hecho articulan las transiciones generacionales de poder, con hierogamias y sacrificios, a distintos niveles. No es una casualidad que la mayoría de edad legal tienda a coincidir con estos ciclos, y que se hayan impuesto en las culturas más desarrolladas, frente a los ciclos de la fertilidad natural. De lo que estamos hablando es, precisamente, de esto. De como la cultura se impone sobre la naturaleza en el marco de una mecánica ritual.

Pues bien, todo esto supone que, 19 años después del sacrificio de Diana de Gales, debía producirse una conjunción astral similar. Y así, prácticamente 19 años después del 2 de septiembre de 1997, el 1 de septiembre de 2016, se volvía a dar una de estas singulares sizigias. Teníamos, otra vez, una luna nueva en coincidencia con el nodo ascendente, y un eclipse solar anular. Y además, el perigeo lunar coincidía con la desaparición de Diana Quer, el 22 de agosto.

10 días antes de esta conjunción astral se producía la desaparición de Diana Quer. Que ha sido uno de los casos más mediáticos, de este tipo de desapariciones, de los últimos años, en España. Y sabemos que la mediatización de este tipo de eventos suele darse cuando estos están acompañados de rituales ocultos. Porque esta es la mecánica que siempre se ha utilizado. Porque es, de hecho, más fácil ocultar algo cuando se lo cubre con capas y capas de desinformación. Y porque esta es, en el fondo, la mecánica profanatoria y de inversión simbólica que utiliza por definición el poder-religión real en la sombra. De lo que se trata es de que un mismo símbolo, dispositivo, evento, tenga significados radicalmente diversos, y hasta inversos, para los distintos implicados. Y en última instancia, para los altos iniciados y los profanos. Esta es la mecánica básica del poder-religión. Esto es lo que simbolizan las dos "Ms", los dos arquetipos sagrados femeninos, de los que hemos hablado. Esto es lo que constituye la radical asimetría entre el mal y el bien, en la que el mal ocupa una posición privilegiada, activa, motora, creativa, en el marco de la agenda del poder-religión real. Pero que necesita enmascararse detrás del bien, que ocupa una posición superficial, marginal, pasiva, inerte.

Pues bien, hay muchos indicios que apuntan a que los rituales de Diana de Gales y Diana Quer están relacionados. Esta compleja mecánica ritual, enmarcada en el ciclo metónico de 19 años, nos lleva a sospechar que el ritual principal oculto, del que Diana Quer habría sido víctima, habría tenido lugar el 1 de septiembre de 2016, 10 días después de su desaparición, precisamente en el marco de la conjunción astral que hemos señalado.

Ya hemos dicho que el memorial de Diana y Dodi en Harrods era una parte importante del complejo ritual. Hemos mostrado que en este memorial hay un enorme simbolismo hierogámico y que este sugiere una continuidad, un fruto. Pues bien, este memorial fue inaugurado el 12 de abril de 1998, exactamente 7 meses y medio lunares después de la luna nueva del 2 de septiembre de 1997, que era una luna llena. Hemos visto también que Diana de Gales nacía en el entorno de una luna llena y moría en el entorno de una luna nueva.

Pues bien, el mismo día que se inauguraba este memorial de Diana y Dodi en Harrods, como decimos, en una luna llena, nacían prematuramente las gemelas Diana y Carolina Quer. Ya hemos visto la importancia que tienen los gemelos en estos rituales. De hecho, estas dos gemelas femeninas vendrían a completar el repertorio de gemelos del que estamos hablando. Los gemelos varones, los gemelos incestuosos, y ahora las gemelas femeninas.

El padre oficial, Juan Carlos Quer, dijo en una entrevista en el programa Espejo Público de Antena 3 (5 de septiembre de 2016), que las gemelas habían sido prematuras, y que la hermana de Diana había muerto después del parto. Suponemos que estamos ante un parto prematuro provocado, como suele ocurrir en estos marcos rituales, y en la jerarquía Illuminati. Pero sospechamos que la gemela de Diana, Carolina, no murió en el parto como nos dicen, sino que formaba parte, de algún modo, del ritual.

Como hemos dicho, el memorial de Diana y Dodi fue inaugurado 7 meses y medio lunares después del sacrificio de Diana. Pensamos que todo esto formaba también parte del guion, en la medida en que es el tiempo necesario para que nazca un bebé prematuro, concebido a partir del feto que supuestamente fue extraído de la Princesa. David Icke y Christine Fitzgerald han sugerido esta posibilidad. Según ellos el feto habría sido clonado para concebir bebés negros en distintos lugares del mundo (pp. 602, 620). Según esta amiga y confidente íntima de Diana, la Familia Real británica tiene cantidad de bebés negros en todo el mundo (p. 612).

Las coincidencias de nombres entre la Familia Real británica y la familia Quer-López Pinel son también muy significativas. En ambos casos tenemos el matrimonio de Carlos y Diana. Y después, las gemelas Diana y Carolina, que es la versión femenina de Carlos. En suma, pensamos que todo esto responde a una mecánica oculta de vinculaciones de linajes de poder, que se da en el marco de estos rituales, y que incluye la inseminación artificial de los linajes más poderosos en los subordinados.

No vamos a insistir aquí en la cantidad de elementos que confirman que el ritual de Diana Quer se realizó, como el de Diana de Gales, de acuerdo con la simbología de Diana y de Isis. Recordemos simplemente, los apodos "Dianis" y "Dianiss" utilizados por Diana en sus cuentas de Facebook y Twitter. La importancia, otra vez, del falo de Osiris. La coincidencia del descubrimiento del falo-móvil con la festividad de la Isia o la Muerte y Resurrección de Osiris.

El 31 de agosto de 2016 se cumplían 19 años del sacrificio de Diana de Gales y numerosos medios aprovecharan la ocasión para hacer su función principal, que es encubrir los grandes rituales ocultos de las élites, y su vez, dar forma a los rituales públicos. Esto es, los rituales públicos están ahí, entre otras cosas, para encubrir los ocultos. Esta es la labor principal de los medios de masas, que por ello hay que llamar medios de desinformación y ritualización. Pero este 19 aniversario adquiría especial relevancia, porque se producía solo unos días después de la desaparición de Diana Quer, con el tema muy candente en la opinión pública. De manera que, entre ambas Dianas, era inevitable que se produjese una asociación subliminal. Pues bien, otra vez, creemos que de esto es precisamente de lo que se trataba. De ahí la importancia de que estos rituales se inscriban en las ciclos astrales de los que estamos hablando. Y cuanto menos los conozca el público, más efectivos son.

Meses después, el 12 de abril de 2017, el 19 cumpleaños de Diana Quer volvía a ser la excusa para hacer más ruido sobre el tema sin ofrecer ninguna novedad. Esta es, como decimos, cada vez más, la función de los medios de masas, tender cortinas de humo para desinformar, entretener, estupidizar y pervertir a las masas, al mismo tiempo que para ocultar lo realmente importante. La madre de Diana, Diana López-Pinel, y la hermana, Valeria, aprovechaban este 19 aniversario para trasladarse a A Pobra do Caramiñal, donde desapareció la joven. Y el padre Juan Carlos Quer hacía declaraciones a los medios. Pero la única noticia, el titular, era la cifra 19. Y creemos que esto tampoco era una casualidad. Que formaba parte del guion. Aunque la mayoría no lo entendiese, todos estos 19s estaban trabajando en el inconsciente. Después de todo, el 19 en números romanos ―XIX― también se parece mucho al falo atravesando las 2 "Ms".

Probablemente nunca lleguemos a saber la verdad de estos acontecimientos. Porque precisamente de eso se trata. Pero así es como se han construido todas las religiones, con rituales y rituales y rituales, que se superponen unos a otros, retomando una misma mecánica. Y sin embargo, poco a poco, nos vamos acercando a comprender esta mecánica. Que es, por definición, la del engaño, la de la manipulación y la información fabricada, que están ahí para ocultar la verdadera función del poder-religión real en la sombra, que es el ejercicio del mal.

Audio en https://www.ivoox.com/diana-gales-diana-quer-conjunciones-audios-mp3_rf_19671579_1.html

Más información en http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2016/09/ritual-diana-quer-indice.html

Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015).