2017-06-19

Falos, anos y vaginas-matrices rituales en Stanley Kubrick (1)


Como venimos diciendo, la obra de Stanley Kubrick encierra muchas claves que permiten comprender lo que está en juego en este sacrificio de la maternidad. Desde Lolita vemos la importancia que tiene la figura de la matriarca, como un vacío que, sin embargo, se deja sentir en todo. La rivalidad entre los dos masones, Clare Quilty y Humbert Humbert, está articulada a su vez por dos figuras femeninas, la esclava sexual Lolita, y su contrafigura la matriarca, cuyo cuadro es significativamente disparado al principio y al final de la película.

Otra vez volvemos a ver cuadros de matriarcas en una de los episodios fundamentales de Eyes Wide Shut, en el marco de la relación entre otros dos altos masones Illuminati, Víctor Ziegler y Bill Harford. Y, de nuevo, con la contrafigura de la prostituta sagrada Alice, que es al mismo tiempo mujer profana de Bill y mujer sagrada de la "familia".

Y el tema lo volvemos a encontrar, expresado de manera aún más evidente, en el final de La naranja mecánica, otra vez alrededor de una mesa de billar. De nuevo, hay que interpretar este cuadro como el de la matriarca del clan. Una matriarca antepasada, a la que se rinde homenaje pero como espíritu, in effigie, a la que se ha privado de poder material. Sin duda, porque ha sido ritualmente sacrificada. Lo interesante de esta imagen genial de Kubrick es que en este cuadro de la matriarca podemos inscribir una vesica piscis. Que conforma a su vez el negativo de la Pirámide truncada Illuminati, en cuya coronación se sitúa el múltiple Mr. Alexander.

Y además, esta secuencia se produce en paralelo en este sótano y en el ático, en el que Álex está siendo traumatizado con la Novena Sinfonía de Beethoven que está siendo reproducida abajo. La música de Beethoven es simplemente el disparador de control mental que vincula a Álex con sus primeros traumas, en los que era sodomizado por su padre, lo que activa sus álters ocultos disociativos. El mismo motivo decorativo de líneas diagonales, esto es, de pirámides uranias y ctónicas, en ambas imágenes, también las pone en relación. Las bolas de billar rojas que un allegado al clan está introduciendo en un agujero nos hablan del abuso satánico ritual al que está siendo sometido el niño Álex, que se ha disociado en estos dos espacios. Y en el ático volvemos a encontrar una referencia a la Pirámide truncada y a la vesica piscis, pero, como le corresponde al vástago Álex, está a medio camino en la ascensión, al contrario que su padre Mr. Alexander.

En otras palabras, estamos en el régimen fuertemente patriarcal del falo. El iniciado Álex debe pasar por el trauma de la sodomía, practicada por su padre, así como por el resto de padres sustitutorios de la "familia". Y todo ello bajo la mirada impotente de la matriarca, que ha sido también previamente violada y sacrificada. Álex intenta suicidarse, sin duda bajo la influencia del correspondiente subprograma MK Ultra-Monarch, tirándose por la ventana de la buhardilla. Pero el director neoyorquino está también hablándonos de un ritual de cercanía a la muerte. Y es que la forma de la Pirámide truncada es también, vista desde abajo, un ataúd. Y este tema lo encontramos a menudo en su obra. Ya hemos visto que la muerte es también una vuelta a la madre, una cópula incestuosa simbólica. Por eso es tan significativo que esta ventana duplique el cuadro de la matriarca que se encuentra en el sótano, que en él podamos inscribir también una vesica piscis, Álex penetra al intentar suicidarse. Recordemos lo que hemos dicho sobre el Obelisco de Washington penetrando otra vesica piscis, en el mismísimo centro de esta capital masona del Estado masón por excelencia.

Pero el cuadro de la matriarca y la ventana oblonga remiten también al negativo del Monolito de 2001, a lo que denominamos el Anti-monolito. Álex tiene que atravesar este portal, esta iniciación, que significativamente está situada a media altura en la Pirámide, para ascender en esta, para ocupar la posición de su padre Mr. Alexander en la cumbre.

Y para confirmarnos que hay que interpretar este episodio en clave hierogámica, lo enlaza con otra secuencia en la que Álex se despierta del coma en el hospital, mientras su médico y su enfermera fornican. Evidentemente, Kubrick nos está hablando de las transferencias entre zoés de las que estamos hablando aquí, de muertes y nacimientos iniciáticos, de padres y madres sustitutorios, que ahora se han convertido competentes profesionales, al mismo tiempo que en meros fornicadores, porque ya no son padres y madres de una zoé natural, sino de una zoé cultural sustitutoria.

La violación anal de Álex por su padre Mr. Alexander, equivale a la erección de su falo, y está a su vez al en la Pirámide Illuminati. Es también el falo artificial que se alza desde el Osiris desmembrado y reconstituido, en la base, hasta la cumbre de la Pirámide, en la que este falo se convierte en ojo solar, eclipsando el ano de Álex, esto es, su ojo lunar. El traumatizado traumatiza, el padre psicópata psicopatiza al hijo. Por eso los Illuminati denominan al ano, también, el ojo de Horus (Deeper Insights..., p. 265). Y la disociación visual nos habla, entre líneas, de la sodomía ritual. Pero la vinculación entre el falo amamantador y sodomizador y el ojo solar se puede también intuir en una imagen de George Bush padre, que se coloque una Pirámide Illuminati, con la punta dorada, sobre sus genitales, mientras observa a sus nietos alrededor de la cama.

Esta erección fálica pervertida e infértil coincide con el ascenso en la Pirámide, y a la vez, con el ritual iniciático de muerte y resurrección o renacimiento de Álex. El falo sodomizador penetra el ano sodomizado, al mismo tiempo que este muere en un sentido ritual, en el marco de una experiencia de cercanía a la muerte. Y al mismo tiempo que Álex penetra la vagina simbólica, el espíritu de la matriarca del clan sacrificada. Pero, significativamente, su renacimiento se produce después de un coma, y en el hospital. No es ya una matriz natural el que lo pare, sino una matriz artificial, una matriz transhumana.

Todo lo que estamos diciendo se observa también, de otra manera, en el interrogatorio. En este episodio, justamente cuando Álex está siendo torturado y sodomizado en el ángulo inferior de la sala, vemos el ojo solar del sodomizador coincidir con el ángulo superior, y la forma de la Pirámide Illuminati se puede reconocer en sus dos subordinados en la logia.

Ya vimos que Mr. Alexander y Álex son dos caras de una misma moneda, encarnan dos estadios de una misma figura patriarcal, que viola y sacrifica a la esposa o a la madre. Esta violación se produce con el gran falo oscilante, que oscila porque es el falo del padre que sodomiza al hijo, y que con el tiempo se convierte en el falo del hijo que sodomiza al nieto. Y así, ininterrumpidamente, para conformar los linajes del poder-religión real en la sombra, que es un poder-religión falocrático y psicopatocrático.

De hecho, hay una imagen de la madre, a la que denominan Catlady, 'Señora de los gatos', conformando también una Pirámide, al tiempo que sobre ella se distingue la Pirámide truncada Illuminati invertida. El mismo verde de este techo y de la mesa de billar confirman que hay que leer ambas imágenes en paralelo. Lo interesante es que aquí vemos que el lugar del Ojo que todo lo ve que normalmente corona la Pirámide, lo ocupa su vagina. Y hemos visto que la Pirámide simboliza el falo erecto. Que el ojo solar es la punta del falo sodomizador y el ano sodomizado es el ojo lunar. Pues bien, la vagina violada, siempre en el marco de rituales hierogámicos de poder, hace también las veces de ojo lunar.

Lo interesante aquí es que Kubrick, otra vez, hace de esta violación y sacrificio de la madre el pretexto para penetrar en la madre sustitutoria que es la cárcel y la programación traumática. Donde va a seguir siendo sodomizado, pero ahora ya no por su padre, sino por los funcionarios corruptos de la institución.

Y en La naranja mecánica también tenemos, como hemos visto, la contrafigura de la matriarca, en la forma de una prostituta sagrada, con alusiones a la Isis egipcia. La madre natural, pero también, la matriarca, se ha evaporado, ha quedado convertida en un vacío. Pero también, como decimos, en madres sustitutorias, como la cárcel o el hospital. El vacío vaginal de la matriarca sacrificada y el vacío de la ventana oblonga por la que el MK Ultra Álex se arroja, se contraponen al lleno vertical y fálico de la pirámide Illuminati. Que como veremos, es también el Monolito de 2001.

En El resplandor podemos reconocer también varias alusiones al vacío de la vagina o la matriz, en el episodio en el que Jack rompe la puerta del cuarto de baño, intentando atrapar a Wendy y a Danny. Abre un gran hueco vertical en la puerta con un hacha, y dice "Aquí está Johnny", que hay que interpretar como una alusión al ioni o yoni, el símbolo vaginal-uterino sagrado del hinduismo. La puerta está al lado de la cama de matrimonio y de una mandorla mística situada sobre la cabecera, que encontramos, en otras versiones, en otras de sus obras. Jack mete la mano por la abertura que acaba de practicar con el hacha, para abrir la cerradura y entonces Wendy le corta la mano con el cuchillo, en una alusión a la castración. Esto nos muestra hasta qué punto el dispositivo del falo y el de la vagina dentada interactúan.

Pero, de hecho, después veremos que ha abierto dos huecos similares. En uno de ellos podemos distinguir una "M", que alude al anagrama "AVM" de Ave María. Hay que interpretarlo por lo tanto como la violación. Y el otro hueco hay que leerlo como otra violación, pero ahora sodomita, a su hijo Danny. Esta duplicidad la observamos también en el hecho de que Jack rompe dos puertas de la misma manera, primero la puerta de la vivienda, y luego la del cuarto de baño. La violación de la primera puerta se produce al mismo tiempo que Danny, significativamente, con un lápiz de labios, escribe la palabra "REDRUM-MURDER" en la segunda puerta.

Todo esto vendría a confirmar lo que venimos diciendo. Unas de las claves de esta falocracia, de este régimen fuertemente patriarcal, no solo es la violación y el sacrificio de la matriarca, y en ello, de la maternidad. Esta es solo una de las funciones del falo, la de ser falo violador. Pero el falo en general es, al mismo tiempo, falo amamantador y falo sodomizador, especialmente en el marco de relaciones pederásticas. Porque todo esto, insistimos, es el requisito de la iniciación psicopatocrática, sobre todo en el marco de sociedades secretas fuertemente patriarcales.

Al mismo tiempo, vemos cómo Wendy saca a Danny por la ventana del baño. En ella volvemos a reconocer la abertura oblonga que veíamos en La naranja mecánica. A un lado tenemos la violación y a otro el nacimiento prematuro. Pero también, otra vez, el ritual de cercanía a la muerte y el renacimiento iniciático de Danny, que significativamente cae en la sección intermedia de una forma piramidal.

Lo que está en juego en todo esto es una sustitución de la cópula y la fecundidad natural por la sodomía homosexual pederástica, y la fecundidad simbólica. Gracias a esto el patriarca usurpa a la matriarca su función fértil, radicalmente asimétrica con respecto a la del padre. El dominio del patriarcado sobre el matriarcado se materializa así, mediante la violación y el sacrificio ritual de la matriarca y la violación sodomita del hijo por el padre, así como por todos los padres que usurpan a su vez este papel en la "familia" sustitutoria que es la logia. De esta manera, la cópula heterosexual y fértil es sustituida ritualmente por la cópula heterosexual u homosexual infértil. La fertilidad natural es sustituida por fertilidad cultural. Esto es lo que está implícito en el transhumanismo. De ahí que la "violencia de género" y la homosexualización, como estrategias de ingeniería social de masas, sean centrales. Pero son solo proyecciones degradadas de una mecánica ritual que es aún más central en los ámbitos iniciáticos del poder-religión real en la sombra.

Todo eso nos lleva a identificar este vacío matriarcal con la inteligencia artificial. Como ya hemos dicho, esto es relativo, depende de si la figura real que proyecta este deseo es masculina o femenina. Pero también hemos visto que hay una tendencia más marcada a que lo femenino se proyecte sobre estas categorías inmateriales, así como sobre las instituciones que las encarnan. Pensemos en que, a menudo, instituciones como la justicia, la razón, la libertad, la igualdad, la fraternidad, la academia, la universidad, la arquitectura, las artes, la música, etc., tienden a tener género femenino.

La madre biológica es sacrificada y su lugar es ocupado por una matriz cultural, esto es, por la ciencia, la tecnología, la medicina, la ingeniería genética, etc. Y así hasta llegar, en pocas décadas, a la matriz transhumana, en el marco ritual del sacrificio de la maternidad. Aquí vemos cómo este gran ritual sacrificial de la maternidad, que se celebra hoy, está vinculado a otros rituales de menor alcance. Y a su vez, a la programación mental. El sacrificio de la maternidad se produce en paralelo al abuso pederástico del hijo varón por parte del padre, así como de otras figuras masculinas. Y todo esto funciona como una sustitución de la cópula heterosexual y fértil entre el padre y la madre. Toda la psicopatocracia fuertemente patriarcal que hoy conforma el poder-religión real, por mucho que, en escena, nos coloquen prostitutas sagradas, se sostiene en esta mecánica.

Ya hemos visto que, en La naranja mecánica, Kubrick hace alusión al mito de Edipo. Pero lo invierte, de manera que el sacrificado ahora no es el padre sino la madre. Esto se corresponde con la transición desde un régimen predominantemente matriarcal, del que nos están hablando los clásicos, aunque se haya extinguido o haya quedado oculto en ciertos linajes de poder, hacia un régimen predominantemente patriarcal. Edipo mata al padre, porque es un rey entrante que toma el lugar de un rey saliente, que es de hecho sacrificado ritualmente. Pero ambas figuras están articuladas por la reina y la matriarca del linaje. Ahora, la matriarca ha pasado a un lugar secundario, o en todo caso, muy oculto. En la medida en que, además, lo que le interesa a la casta en el poder, de cara a la sociedad profana, es demonizar esta figura maternal y matriarcal. Otra cosa distinta es que, en ámbitos muy ocultos y muy excepcionales, como hemos sugerido, perviva el matriarcado. Como perviven el incesto y la antropofagia.

Audio en https://www.ivoox.com/falos-anos-vaginas-matrices-rituales-stanley-kubrick-audios-mp3_rf_19331991_1.html

Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015).