2017-05-14

"Malibú" y el círculo vicioso de la programación mental


La programación de control mental está hoy tan presente en el mundo que nos rodea, en particular en el cine, las series, la música, los medios, que rara es la película, el videoclip o la noticia que no tenga algo de ella. Incluso obras aparentemente inocentes y cándidas, son utilizadas a menudo, precisamente porque lo hacen de manera sibilina, para programar a las sociedades en la mecánica satánica que está en el centro del poder-religión. Este es el caso del último vídeo de la esclava de control mental Miley Cyrus, titulado "Malibú", que, por cierto, se ha estrenado un día 11.

Miley Cyrus no es la primera ni será la última artista que graba vídeos de programación mental en el entorno de Malibú. La serie "Hannah Montana" (2006-2011) de Disney Channel, protagonizada por la misma Cyrus, tiene lugar en Malibú. La banda Hole tiene un tema titulado "Malibú" (1998), grabado en esta playa, con evidentes connotaciones sacrificiales. La esclava de control mental Britney Spears grabó el videoclip "Sometimes" (A veces, 1999) en Malibú, con una letra con claras alusiones a la programación mental:
"A veces corro. A veces me escondo. A veces me das miedo. [...] Quiero creer en todo lo que me dices, porque suena tan bien."
Otra esclava de control mental, Lana —inversión satánica de anal— del Rey, grabó en 2015 el vídeo "High by the Beach" (Colocada en la playa), en el que la persigue un helicóptero negro, como los que usa el gobierno global en la sombra, también en la playa de Malibú.

Podríamos seguir mostrando decenas de ejemplos que pondrían de manifiesto que Malibú es elegida muy a menudo como escenario de películas, series, videoclips, y que en muchas de ellas aparecen una y otra vez los mismos temas.

Lo que vamos a intentar mostrar es que no es una casualidad que se escoja Malibú como escenario de todos estos productos de Hollywood. Que no se elige Malibú solo porque tenga un paisaje hermoso, porque sea un lugar de residencia prestigioso o porque esté asociado al glamour. Tampoco porque en esta playa del condado de Los Ángeles vivan o hayan vivido numerosos famosos, desde Sean Penn a Lady Gaga, o en ella se casarán otros, como Brad Pitt y Jennifer Aniston. Todo esto es parte de, pero no es la razón esencial.

Nuestra tesis es que, si Malibú es un escenario privilegiado de películas, series y videoclips, es porque todos ellos están operando en el marco de la programación de esclavos de control mental.

Hollywood es hoy uno de los entornos más corruptos del mundo, en el que, en paralelo a lo que se ve, se desarrolla un mundo de tráfico de drogas, grabaciones de pornografía ilegal, pedocriminalidad y rituales satánicos. Y en estas actividades los esclavos de control mental desempeñan un papel central, porque son actores y actrices de películas porno y snuff, correos de drogas, prostitutas de lujo, participantes en rituales. Hablamos, naturalmente, de esclavos de control mental de todas las edades, desde que son bebés de cuna.

Tanto Hollywood como la programación de control mental son piezas claves en la agenda del Nuevo Orden Mundial. Y ambos confluyen en Malibú. En esta playa hay muchas residencias de famosos, hay muchas fiestas de la élite, hay numerosas sedes de empresas del mundo del espectáculo. En otras palabras, en Malibú tienen lugar muchas actividades corruptas y criminales que conforman el mundo hollywoodense. Y en todas estas actividades los esclavos de control mental desmpeñan un papel protagonista.

Si estos productos de la industria del entretenimiento han elegido este lugar, y a menudo el mismo título de Malibú, es porque es un entorno plagado de esclavas y esclavos de control mental y su cometido es reforzar sus programaciones. Si Malibú aparece a menudo retratada en los productos de la corrupta industria cultural es, en buena medida, porque forman parte de la maquinaria de programación mental, que hace posible que todo esto funcione de manera encubierta, al margen de la legalidad, mediante un modus operandi que es el propio de las mafias y de las sectas, que es, en definitiva, lo que es el mundo Illuminati.

Recogemos algunos pasajes de la obra "Gracias por los recuerdos" de la ex-esclava Monarch Brice Taylor, que parecen haber sido escritos para acompañar al videoclip de Miley Cyrus:
"Estaba programada para mantenerme delgada, bronceada y tonta, para actuar como el estereotipo de la rubia tonta. Uno de los días hermosos y cálidos de los veranos del sur de California, me sacudí del bikini y de los pies la arena de la playa de Malibú, y subí al coche, para conducir por la Pacific Coast Highway hasta mi siguiente misión. Vestida solo con un bikini, un corto vestido blanco de encaje y unas sandalias, me dirigí al Palacio de Justicia de Malibú."
La misión de Taylor consistía en satisfacer sexualmente al Juez Merrick, en el mismo Palacio de Justicia que pagan los contribuyentes estadounidenses. Después, Taylor nos habla de las filmaciones de pornografía que tenían lugar, entre otros lugares, en Malibú:
"Me filmaron en pornografía en muchos lugares, incluyendo Woodland Hills, Hollywood, Malibú, Bel Air, Studio City, otras áreas del Valle de San Fernando, y diversos lugares de toda California."
En Malibú Brice Taylor también era prostituida y grabada en películas de pornografía con niños, en la misma casa del músico Neil Diamond:
"A menudo se filmaba pornografía en su finca. Bob [Hope] le enviaba a Neil gente de sus fiestas, aquellos que eran sexualmente salvajes, para filmarlos pornográficamente. No importaba si sólo eran unos niños. El negocio de la pornografía de Neil era tan extenso que mantenía muy ocupados a mucha gente de Malibú, Pacific Palisades, Ventura, Calabasas, y los esclavos de Agoura Hills. Utilizaban familias programadas enteras. Los vídeos de 'Sexo con familias' eran populares en los años 80 entre un determinado grupo, y Neil parecía totalmente fascinado observando a las familias juntas. Amaba los cuerpos."
Brice Taylor nos sigue diciendo:
"Hubo otras grabaciones de pornografía en aquellos tiempos, a partir de la década de 1980. Cuando mi hija Kelly fue suficientemente mayor (3 años o más) comenzaron a filmarnos a Cyndy [otra esclava de control mental] y a mí, con nuestras hijas. Un título de una de estas películas era "Mamá y yo". Nos grababan a Cyndy y a mí, practicando porno, en una playa privada de Malibú. Me venían a recoger con una furgoneta blanca, y otras veces con una limusina. Nos filmaban a Cyndy, a varios perros, y a mí, corriendo desnudos por la playa."
En Malibú, como ocurría con Neil Diamond, Taylor era utilizada para reforzar la programación y ofrecer apoyo psicológico y sexual a otra esclava de control mental, Barbra Streisand.

Además, Taylor nos habla de las actividades criminales que se desarrollaban en la zona de Malibú para promover el Nuevo Orden Mundial:
"Un montón de operaciones de tráfico de drogas y de armas se llevaban a cabo en almacenes de California, especialmente en Santa Mónica, Malibú y alrededores. [...] Muchísima gente está sometida a control mental y han estado trabajando para ellos durante años; hombres y mujeres que son dentistas, abogados, corredores de bolsa, médicos, psiquiatras, psicólogos, políticos, banqueros, directores de empresas, ingenieros, directores o propietarios de periódicos, personal de enfermería, maestros, directivos, etc."
En Malibú también se grababa pornografía con delfines, como un complemento a las actividades de programación mental que se desarrollaban en la base militar de Point Mugu con la ayuda de estos cetáceos.

Otra vez, las memorias de Brice Taylor son solo una muestra de lo que se esconde detrás del glamour de Malibú. Lo que estamos intentando hacer es mostrar los distintos elementos que componen el micromundo de Malibú, que es simplemente un lugar en el que, por sus especiales características, se concentra mayormente la mecánica criminal que sostiene el sistema.

Todo lo que hemos dicho nos permite comprender que detrás del vídeo de Miley Cyrus se esconde algo mucho más perverso. Pero, de hecho, este último trabajo suyo no hace más que sumarse a una mecánica que opera de manera continua desde hace décadas. El vídeoclip de Miley Cyrus se suma a toda esta serie de productos hollywoodenses que refuerzan la programación de control mental de miles de esclavos y esclavas, también niños y niñas, que son utilizados en el entorno de Malibú, o en otros de características similares. En este vídeo hay poco de artístico, en el sentido de libertad creativa, y mucho de dispositivos de libro del mundo de la programación. Recursos que vienen siendo utilizados sistemáticamente con miles de esclavos, desde hace décadas, y que se van refinando y actualizando, de tortura en tortura, de abuso en abuso, de ritual en ritual, de sacrificio en sacrificio.

El vídeo comienza con globos, una referencia evidente a la disociación mental:
"Ahora soy tan libre como los pájaros movidos por el viento", dice la letra.
Y en otro momento:
"El cielo es más azul, en Malibú."
No hace falta insistir en que un antecedente del programa MK Ultra y de su subprograma Monarch, se denominaba Proyecto Bluebird (Pájaro Azul). Que el pájaro azul sea también el logo de Twitter nos muestra hasta qué punto esta red social es parte de un programa de control mental de masas, dirigido por las agencia de inteligencia Illuminati.

Los globos funcionan bien como disparadores de control mental, porque programan a álters específicos para que se identifiquen con ellos, que están atados a su controlador, que pueden ser liberados, arrastrados por el viento, que desaparecen en el cielo, que son explotados, para que se olviden de lo que han vivido, o sean simplemente eliminados del sistema mental de un esclavo.

Los globos son un ejemplo de cómo los programadores eligen disparadores y reforzadores de programación muy presentes en la cultura popular, que pueden encontrarse en cualquier lugar, y particularmente, que forman parte de los contextos infantiles. Porque los niños son las principales víctimas de control mental.

Además, los globos son de distintos colores. Estos colores se utilizan para codificar los distintos subsistemas de álters que conforman un sistema. Mediante estos colores y otros códigos, que identifican a los distintos álters, los programadores y controladores acceden a ellos.

Si utilizan fundidos de la artista con globos, no es porque quede más bonito, o porque este sea un recurso artístico, sino porque estos fundidos favorecen el mecanismo de disociación.

Una variación del tema de los globos la vemos en forma de burbujas de agua y jabón, que son también dispositivos de programación. Están muy presentes un una película muy utilizada en esta agenda de esclavitud moderna, "Fantasía" (1940), de la fábrica de armas psicológicas Disney.

En el vídeo también vemos un fundido de dos imágenes similares de Cyrus, que forma parte de la programación disociativa. Recordemos que el tema del doble era protagonista de Hannah Montana. Se trata de la programación de gemelamiento o twinning, que utilizan para confundir a los esclavos y crear sus mentes disociadas, para luego utilizarlos al servicio de la agenda criminal encubierta.

Otro tema utilizado en programación que encontramos en "Malibú" son los arroyos y las cascadas. Según nos cuentan Fritz Springmeier y Cisco Wheeler en su trilogía sobre el control mental, estos temas se usan para "lavar" simbólicamente el dolor y la memoria:
"Un dispositivo hipnótico común para «lavar» el dolor es agua corriendo. A la víctima se le dice hipnóticamente que vaya a una cascada y lave su dolor."
"Las cascadas son... usadas como una imagen hipnótica para olvidar el dolor y la memoria", añaden estos autores.
Como se puede observar en la mayoría de las tomas, han colocado a la artista, literalmente, debajo de la cascada, con el agua cayéndole en la cabeza. Para que las imágenes refuercen la programación de la cascada, que ha sido previamente inculcada en los esclavos y esclavas.

Las cascadas, nos siguen diciendo Springmeier y Wheeler, son utilizadas también, como la que aparece en "El libro de la selva" (1957), como portales, como velos, que esconden un mundo desconocido al otro lado. En definitiva, como pantallas para compartimentalizar álters.

Y efectivamente algo de esto parece haber en esta cascada de "Malibú". Incluso sospechamos que la hendidura oscura que está detrás de la cascada es una metáfora sexual. Esto apuntaría a que la programación que este vídeo refuerza es, entre otras, la de álters sexuales. Como los que se utilizan en pornografía, en prostitución, en rituales. Ya hemos visto lo que dice Brice Taylor sobre la pornografía con niños que se grababa en Malibú, y cómo utilizaban a familias enteras de esclavos de control mental. Sospechamos que la situación no debe ser muy distinta hoy de la que nos retrata la ex-esclava.

También el mar, y el agua en general, son recursos muy utilizados en programación mental. Uno de los mantras que usan programadores y controladores con los esclavos es, según Springmeier y Wheeler, "Ve al mar del olvido".

Otros fragmentos de la letra de "Malibú" hacen referencia evidente a la esclavitud MK Ultra/Monarch:
"... tú me trajiste aquí, y estoy contenta de que lo hicieras."
El agua la utilizan muy a menudo en programación mental, porque un trauma muy común al que someten a los esclavos es el de ahogamiento. Por eso canta Miley:
"Siempre creí que me ahogaría, por eso nunca nadaba.
Nunca fui a navegar, no entiendo cómo consiguen flotar.
Y a veces me asusta tanto lo que no puedo entender."
Que lo que está en el trasfondo de este producto de guerra psicológica es el trauma de ahogamiento, para, a su vez, producir disociación mental, se pone de manifiesto también en este otro fragmento:
"¿Acaso existimos?
Entonces es cuando pido un deseo:
Alejarme nadando con el pez."
Todo esto está relacionado con el mito de Isis, que no encuentra el falo de Osiris, porque se lo han tragado los peces. Y a su vez, con la utilización de estas esclavas como prostitutas y actrices porno. Isis busca el falo, pero lo que encuentra es un pez que se ha tragado el falo. Como en este tema de Miley Cyrus, el mito de Isis y Osiris encubre la programación mental de esclavas sexuales, disparado por el símbolo del pez, y que encubre la presencia real de los penes. Todo ello en el contexto de rituales de programación basados en el ahogamiento.

Pero esto no te lo contarán los profesores de universidad, porque les pagan para que no se entienda un carajo de la manera como funciona el poder-religión real en la sombra. Como funciona hoy y como ha funcionado siempre, con pequeñas variaciones.

En el videoclip vemos también diparadores aparentemente tan inocentes como la puesta de sol.

El tema del agua nos lleva a los rituales de cercanía a la muerte. En estos, el mismo programador que tortura y abusa de los esclavos, acude en el momento central para presentarse como "salvador" y ofrecerles a las víctimas un segundo nacimiento simbólico, al servicio de la secta Illuminati. Y esto, evidentemente, es lo que está en el trasfondo de la letra de "Malibú":
"Somos como las olas que van y vienen.
A veces siento que me estoy ahogando y tú estás ahí para salvarme.
Quiero agradecértelo con todo mi corazón.
Es un nuevo comienzo."
Así, generan confusión en los esclavos, hacen que adoren a sus torturadores, que les estén agradecidos por "salvarles" la vida. Es la misma estrategia del problema-reacción-solución, pero llevada al extremo. Por eso esta misma gente luego son expertos en orquestar atentados de bandera falsa, catástrofes "naturales" ingenierizadas, y otras lindezas que vemos a diario en los telediarios.

Por último, no podía faltar la programación de suicidio, que activan cuando los esclavos dejan de obeceder, cuando hay leaks entre álters, etc. En este caso, en forma de precipicio.

En resumen, lo que hemos intentado mostrar es cómo son utilizados, en este caso, los videoclips, como parte del mecanismo de la programación mental. Cómo nada de lo que vemos es casual ni inocente. Cómo todo responde a una agenga oculta perversa que se basa en el abuso sexual y la tortura, y que persigue la esclavización mental de la humanidad. Primero, de los esclavos de control mental duro, y después, a través de ellos, y de otros dispositivos tecnológicos más sofisticados, del resto de las sociedades, de los esclavos de control mental blando que ya somos el resto.

Malibú es solo un ejemplo de una misma mecánica que opera por doquier en el régimen global satánico que nos gobierna en la sombra, y que se va progresivamente desvelando.

Audio: https://www.ivoox.com/malibu-circulo-vicioso-programacion-audios-mp3_rf_18670065_1.html

Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015). Delirious Heterotopias Delirantes. deliriousheterotopias.blogspot.com