2017-04-11

"Un buen partido": normalizando las redes pedocriminales (2/2)



Carl y Patty King están organizando una fiesta e invitan a George. Carl le dice que vienen unos brasileños con los que está cerrando un trato:
"Habrá muchas oportunidades, ya sabes a lo que me refiero." 
George acepta y Carl le responde:
"Yo cuido a mis amigos."
Estas palabras, como muchos otros detalles del filme, aparentemente insignificantes, adquieren un sentido completamente distinto si los interpretamos como una red pedocriminal Illuminati que se está alimentando del equipo de fútbol infantil.

Continuación de http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/04/un-buen-partido-normalizando-las-redes.html.



Denise vuelve al campo de juego y le dice a George que ella también es un búho, y hace el sonido de este animal tres veces. Creemos que esto es una referencia al ritual o a los programas de control mental. Los MK Ultra/Monarch duermen muy poco, porque no es conveniente para su programación. Incluso lo hacen con los ojos abiertos, como comentan Springmeier y Wheeler.

Ella le dice que puede ayudarle a trabajar como presentador en la televisión. Evidentemente va a querer algo a cambio... Otra vez lo que se sugiere al público general es que lo que ella quiere a cambio es acostarse con él. Pero más al fondo lo que tenemos es otra vez la red pedocriminal, en la que el "entrenador" abusa, esto es, traumatiza, disocia, programa, etc., a los niños del equipo, y a continuación estos pueden servir a otros fines...



Carl reta a George a acertar con el balón en el larguero. Le apuesta 100, y después 200 (11) dólares, a que no lo consigue. En la portería han colocado un rótulo con "2A" que alude, una vez más, al 11 y a la Pirámide Illuminati.



Y coloca bote sobre el largero en el que se lee la letra G, que hace alusión también a la masonería. Pero, como hemos visto ya antes, hay una vinculación codificada entre "meter" el balón en la portería y la sexualidad pederasta. Algo parecido a lo que ocurre con las pizzas y con otros muchos códigos.

En la fiesta de los King George cuenta batallitas de cuando era un famoso jugador de fútbol. Dice que, una vez, la Reina Isabel II de Inglaterra entró en el vestuario, mientras él estaba desnudo.

Nos están hablando de las estrechas relaciones entre pederastia y deporte de alta competición, en el marco de la programación mental, así como del hecho de que muchos de los grandes deportistas son, de facto, propiedad de los Illuminati. Hijos encubiertos, programados mentales, etc.

Carl le dice a George que le gusta mucho cómo se comporta, que le ve muy cómodo, muy suelto... Mientras que él tiene que comportarse de una determinada manera, tiene que esconder su verdadera personalidad... En la fiesta está el "Concejal" y George dice que va a "untarle un poco"...

Todo esto sigue teniendo una interpretación muy distinta en el momento en que sabemos cómo funciona el poder real en la sombra y lo leemos a la luz de la red pedocriminal.



Las sombras que se proyectan detrás de George, en la fiesta en la mansión de los King, nos sugieren que estamos ante un clan satánico Illuminati. Por cierto que el apellido King alude a un linaje de sangre. También los nombres Carl (Carlos en aleman, carolingio, etc.) y Patti (Patricia) aluden a la monarquía, a la nobleza.

Patti le da las gracias a George, de una manera que sugiere segundas intenciones, por "cuidar tan bién de su hijo".



En la fiesta no vemos niños, pero todo hace pensar que han participado también. Porque Carl le dice a George que "ha triunfando", y le ofrece una vuelta en su Ferrari rojo como premio. Evidentemente George se ha encargado de llevar a algunos niños de su equipo a la fiesta, para satisfacer las perversiones de los socios brasileños, del Concejal, o de otros, como parte de los negocios de los King. Por eso Carl promociona el equipo. No está regalando nada, simplemente está negociando con todo... como hacen las mafias en el poder-religión real.

Las letras "LIZ" en la matrícula del coche de Carl aluden a la Flor de Lis, y por lo tanto, a un linaje de sangre Illuminati.

George habla con Stacie de su viaje por Italia, y ella hace alusión a las "pizzas", que seguramente es un código para referirse a la pederastia.

Y una y otra vez los "11s": Patti le dice a su marido que entrará en 2 (11) segundos.



Cuando George vuelve a casa le está esperando en la puerta Barb. Vemos dos setos con forma de hélice, que aluden a los Dos Columnas masonas. Este personaje está ahí como cortina de humo para el profano, para enmascarar las verdaderas relaciones transgresoras, que son las pederásticas, que no se muestran explícitamente.



Lo mismo hacen con el propietario de la mansión en cuya ala de servicio vive George. Este casero lo observa cuando lo visita Barb, como si estuviesen haciendo algo escandaloso. Cuando el verdadero escándalo está del otro lado, no específicamente en este propietario, sino en lo que representa, esto es, en la red pedocriminal Illuminati por encima de George. El es un mera pieza inferior en una red mucho más compleja y que llega hasta el máximo nivel.



Por eso Barb le dice: "Seguro que será el típico picadero de un soltero". Y luego, que ha decidido volver a ligar. Y le muestra su perfil de una web de contactos. Insistimos en que esto es una cortina de humo para esconder el centro de la cuestión, que es la red pederasta.

Y lo que es más importante, no solo como opción o perversión sexual, sino como un mecanismo de control mental y por lo tanto de sumisión a una agenda de poder inhumana.

De ahí que George se muestre absolutamente indiferente ante las proposiciones de Barb. Lo que nos confirma también que su preferencia o su interés son los niños. Y que no quiere nadie cerca que le dificulte su actividad pedocriminal.

Cuando Barb le enseña su perfil de Match.com George le dice: "¿Quién cree que sin salir de casa y en calzoncillos puede conseguir una cita?" Y Barb contesta: "Seguramente tú si podrías." Esto puede interpretarse, una vez más, en el sentido que estamos proponiendo aquí.

Pero al mismo tiempo, el hecho de que George se resista a las proposiciones de Barb lo muestra más honrado, más casto, de cara al público general, que tenderá a no ver el trasfondo pedófilo.

El caso es que, al final, Barb regresa a la casa y se avalanza sobre George. Y él no se resiste y accede a enrollarse con ella. Truco perfecto: el borrego se ha tragado que George es un tipo normal, al que le gustan las mujeres, que no está "desesperado". Ergo no parece el típico pederasta del que nos hablan en los medios de desinformación.

Hay que reconocer que Hollywood, en términos generales, es sutil a la hora de jugar con todas estas ambigüedades, que persiguen que el filme pueda llegar a un público más amplio y al mismo tiempo admita distintas interpretaciones.

A Carl lo han metido en la cárcel y llama a George para que pague su fianza. Este le dice que tiene que llevar a su hijo a un partido en 2 (11) horas.



Después George pasa por casa de los King, para recoger el dinero de la fianza. Y allí volvemos a ver la flor de lis. Todo esto del dinero, la fianza, George recogiendo dinero en casa del clan Illuminati, sigue pudiéndose interpretar tal como decimos.



Decíamos que Carl le presta a George su Ferrari, y este le deja a su hijo Lewis conducirlo. Pero esto es, por enésima vez, una tapadera para ocultar la sodomía incestuosa.

De lo que se trata es de ofrecer a los traumatizados un tema que les permita disociarse. Este de cambiar a un álter adulto, como el que se necesita para conducir, es adecuado para ello. Lo hemos visto en "A. I. Inteligencia Artitficial", cuando David no es capaz de pilotar el anfibiocóptero solo y le pasa los mandos a Gigolo Joe, que en realidad es uno de sus álters adultos.

Tampoco es una casualidad que griten, justamente cuando George le deja conducir a Lewis, porque esto encubre los gemidos de placer y al mismo tiempo es un disparador de disociación, de cambio de álter.



La misma estrategia de programación la hemos visto en "A. I. Inteligencia Artificial", cuando entran en Ciudad Rouge a través de grandes bocas feladoras. La disociación en este caso se dispara también con el cambio de escala, como vemos una y otra vez en "Alicia en el País de las Maravillas".



Denise le ofrece a George la posibilidad de grabar una prueba como comentarista deportivo en una cadena de televisión en la que tiene influencia. Entonces este deja a su hijo Lewis con la hija de ella, Samantha, en casa de Denise, con la criada. Evidentemente George le tiene que dar algo a cambio a Denise para obtener su trabajo y ese algo es su hijo. O bien otros niños del equipo que entrena.



En la prueba vemos otra vez como se destaca la "A", que junto a las líneas inclinadas aluden a la Pirámide Illuminati.



Con Patti volvemos a ver una estrategia de cortina de humo similar a la que hemos comentado con Barb. Patti se mete en la cama de George, para darle una sorpresa, pero resulta que es la de su casero indio.



George aprovecha el momento de confución para darle el dinero de la renta que le debe al casero, mientras Patti sale de una casa y se mete en la otra. Todo este episodio, típico de una comedia de enredo, está ahí otra vez para encubrir lo que verdaderamente está en juego aquí, una red pedocriminal en la que el dinero y la influencia circulan hacia abajo, mientras los niños circulan hacia arriba, para entendernos.

En la práctica, el símbolo opera siempre en dos sentidos. La imagen de dos hombres intercambiando dinero sirve para significar tanto la interpretación superficial como la profunda. El dinero es el símbolo por excelencia en el régimen capitalista, porque puede significar cualquier intercambio. Es como Dios en las religiones anteriores. Dios lo mismo se intercambia por lo más rastrero que por lo más sublime, significa guerra, sacrificio, prostitución, y amor y espiritualidad.



Después vemos que el casero indio le devuelve 100 dólares, que le ha dado de más. Mientras Patti sale por la puerta de atrás. Esto vuelve a ser otra vez una cortina de humo que encubre las ramificaciones de la red pedocriminal, fenómenos como la venta de material pornográfico y snuff que suele estar asociado a estas redes. Por eso el casero le pregunta que "cómo conoce a esas mujeres tan bellas", porque una cosa es lo que se declara y otra lo que dejan entrever las imágenes.

Este doble juego es importantísimo, no solo para comprender esta película, sino de hecho para comprender cómo funciona el poder-religión real en la sombra.

No es una casualidad que hayan elegido para el papel de casero a un hombre de mediana edad, al que siempre vemos solo, extranjero, con cierta pinta de pervertido.

Siempre el doble juego. Una cosa es lo que se dice y otra lo que se hace, lo que se puede confirmar y lo que no se puede confirmar. Precisamente aquello que no se puede confirmar, lo que no deja rastro, lo que no se consigna en actas o no pasa por entidades fiscalizadoras, es donde se despliega el poder-religión real. Esto es lo que el pensamiento dominante nunca reconocerá, precisamente porque es dominante y cómplice del poder. Porque el adoctrinamiento es sobre todo el de un saber cómplice con el poder, que no lo desenmascara.



George lleva a Lewis a entrenar, pero lo hacen bajo una fuerte tormenta. Este es otro tema clásico en las películas de programación mental, que encubre exposiciones reales a la lluvia, al frío, a la privación, a bautismos rituales, etc. Cualquier programado mental comprenderá enseguida lo que está aquí en juego, o directamente cambiará de álter, porque ha experimentado traumas similares.

Todo Hollywood es una inmensa maquinaria sadomasoquista de traumatización de masas.



Stacie los observa desde el coche, en parte alegre y en parte triste, con lágrimas en los ojos, como si tuviese que aceptar que su padre tiene que traumatizar a su hijo. Probablemente ella es también una programada.

El nombre de STACIE recuerda al de ana-STASIA de "50 sombras de Grey", que como hemos visto alude al éXTASIS, esto es, a la esclavitud Monarch. Como sucede con la esclava de control mental y múltiple Santa Teresa de Jesús. Las iglesias siempre glorifican las situaciones más anómalas, las más psicópatas.



Vemos otros temas habituales en programación, como el agua, en la que se practican rituales de ahogamiento para producir álters. También los animales-mascotas, con los que traumatizan a los niños, y que después sirven de disparadores. Han colocado al perrito como si estuviese vivo, para reforzar la programación de los niños y lo han colocado mirando al fondo del lago...

Denise le dice a George que a los responsables de la cadena de televisión "les ha gustado mucho", que "quieren conocerle en persona". Aquí otra vez están jugando con los dobles sentidos.

La televisión le ofrece la posibilidad de ser comentarista deportivo, pero a cambio de ofrecer niños.

Pero insistimos en que la cuestión de fondo no es la simple perversión sexual o el vicio. La cosa es más compleja. Lo que la cadena necesita es esclavos de control mental manejables, y esto lo consiguen con trauma y disociación. Y necesita, a su vez, responsables "comprometidos", que no tengan más remedio que obedecer la agenda criminal Illuminati. Y que en el proceso se deshumanicen, renuncien a sus valores humanos, vendan su alma al diablo. Solo así serán buenos servidores de Satanás.

Todas las transgresiones de la moral dominante son apropiadas para dar forma a la psicopatocracia. Pero la pederastia es particularmente apropiada porque en ella está presente la lógica sádica que atraviesa las relaciones de poder-religión. Así como la polarización que se produce entre las castas en el poder, inmorales, egoístas, pervertidas, hipócritas, y los pueblos trabajadores, honrados, bienpensados, solidarios, morales.

Una vez que se ha propuesto esta interpretación, todos los dobles sentidos del guión encajan. La película se lee en un sentido completamente diferente.

Así, Denise le dice a George, después de haberle conectado con los responsables de la cadena de televisión:
"Y... ¿qué consigo yo? ¿Ya está? ¿Te echo una mano y me dejas colgada?"
Y él contesta:
"Es que no puedo... no puedo seguir haciendo esto más. Tengo que madurar de una vez, tengo un hijo que necesita que empiece a ejercer de padre."



Otra vez vemos al casero de George espiando desde la ventana de su casa, y sonriendo. La interpretación más superficial es que está celoso de George, por su éxito con las mujeres. Pero la oculta es que el poderoso está consiguiendo acceder a carne humana fresca gracias al entrenador de fútbol. Este casero funciona, insistimos, como gancho para el espectador. Proporciona la excusa para la interpretación superficial.



Después de la conversación entre George y Denise, este regresa al interior de la casa y se encuentra a Lewis en su cama. Le pregunta si ha tenido otra pesadilla. La pesadilla es la tapadera para la disociación producida por el abuso.

En la cama, George vuelve a hacer gestos raros, coloca la pierna doblada, en parte para encubrir la erección —a la que mira en alguna ocasión— y al mismo tiempo para que este gesto funcione como disparador para niños abusados.



Vuela a otra ciudad, para hacer la prueba de comentarista en la televisión. Y le dan el trabajo. Y a la vuelta, en lugar de estar alegre, se le ve apesadumbrado. El público general podrá pensar que está así por su divorcio. Pero lo que nosotros interpretamos es que se siente culpable porque su éxito profesional se lo debe a haber abusado de los niños de su equipo, empezando por su hijo, a ofrecérselos a la cadena y a otros poderosos, como Carl y Patti.



Utilizan también la figura del controlador y la esclava Monarch, que de hecho suele darse en paralelo a la del abusador infantil, con programación cruzada entre madre e hijos esclavos.

Como hemos visto en "50 sombras más oscuras" no enfatizan estos roles de controlador y esclava. Los personajes se comportan de una manera más natural, para que el público se identifique con ellos. Pero al mismo tiempo sí podemos identificar características propias de controladores y programados, de manera que funcionen como tales, que refuercen la programación de los esclavos reales, sobre todo de mujeres y de niños, que son la mayoría.





De ahí que utilicen temas habituales en programación y en satanismo, valga la redundancia. Como el de los rituales de desvirgamiento. Por eso George acude a la tienda donde Stacie se está probando el traje de novia, y vemos, frente a su traje blanco, flores abiertas —desfloradas— de color rosa y rojo. Y espejos.

Por eso las dependientas comentan que "les parece que él no es el novio". Y por eso, cuando llega a su casa, apresurada y preocupada por no ser puntual, como es habitual en programación, Stacie dice:
"Fuera novia. Dentro madre futbolera."
Esto le parecerá una simple expresión ocurrente al profano, pero es de hecho una alusión velada a la programación mental. Por cierto que dicen, una y otra vez, "2" (11) minutos.



Carl ha conseguido fotos de cuando su mujer Patti se metió en la cama de George. Pero esto, otra vez, es una tapadera para encubrir la misma lógica de compromiso y de chantaje que utilizan las redes pedocriminales. Y no simplemente por una cuestión de celos o de adulterio entre adultos, sino por prácticas mucho más transgresoras con niños, animales, películas snuff, rituales, canibalismo, etc.

Esta lógica de compromiso es fundamental, como nos han contado diversas MK Ultra/Monarch, para que los aparatos de Estado criminales trabajen al servicio del Nuevo Orden Mundial, mientras aparentan servir a sus ciudadanos.





Con nuestra interpretación infinidad de detalles del filme, aparentemente insignificantes, cobran sentido. Como cuando, en la mudanza, dos hombres sacan el colchón de George, mientras el lo mira con un gesto de arrepentimiento y culpabilidad. Más claro el agua.



Todo en esta película se puede leer a dos niveles, porque está hecha expresamente para que así sea. Como cuando George se va a mudar a Connecticut, por su nuevo trabajo, y se despide de Lewis. A un nivel vemos a un padre triste porque se separa de su hijo. Pero a otro nivel es un padre que se siente culpable por abusar de su hijo y medrar en la pirámide de poder Illuminati a través de él.

El que quiere triunfar en el régimen satánico de hoy ha de ofrecerle a Satanás algo a cambio.

Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015).