2017-04-12

"Real Bodies": hacia la normalización de la tortura



En estos días ha levantado polémica la exposición "Real Bodies", en Roma, en la que algunos asistentes han sufrido mareos y otras indisposiciones al presenciar performances en las que varios artistas se colgaban de su propia piel. Interpretamos esta performance, pero sobre todo el que los medios de masas se hayan hecho eco de este tema, como el enésimo intento de normalizar tendencias pervertidas y autodestructivas en las sociedades. Todo esto no sería más que otro pequeño paso en la tendencia generalizada y progresiva a normalizar y dar visibilidad al paganismo y al satanismo, que imperan en los altos niveles del poder-religión real en la sombra. Lo más interesante en este caso es cómo un grupo de deportistas-performers, aparentemente alternativo, confluye con las agendas Illuminati. Como ocurre de hecho con tantas otras prácticas de disidencia controlada.

Los grandes medios de masas están ahí para dos cosas: para repetir miles de veces mentiras y medias verdades, hasta que se convierten en verdades totales, y para crear tendencias sociales artificiales que son naturalizadas y normalizadas. Lo que en el fondo es lo mismo. Producir realidad a partir de ficciones. El mejor ejemplo es la ficción de que el género es independiente del sexo.

En estos días hemos visto aparecer en estos medios de perversión de masas una noticia sobre la exposición "Real Bodies" (Cuerpos reales), que puede verse estos días en Roma, después de haber pasado los últimos años por Madrid, Pamplona, Barcelona y Milán.



En esta exposición se muestran cuerpos humanos "plastinados", esto es, conservados mediante una técnica a base de silicona que sustituye los fluidos biológicos y conserva las estructuras anatómicas, de manera que resulta óptima para fines didácticos.


Un cuerpo en proceso de "plastinación" en el centro de Gunther von Hagens en Guben, Alemania, en 2016.

Esta técnica y este tipo de exposiciones vienen haciéndose desde hace muchos años en todo el mundo, en base al método desarrollado por Gunther von Hagens, un polaco-alemán con un curioso parecido a Joseph Beuys. Si bien, al parecer la exposición de Roma no ha sido organizada por él.

http://www.bodyworlds.com/en.html

En esta exposición se exponen fetos en frascos, una momia de un bebé italiano de un año de edad, que data del año 800, y hasta fetos de gemelos. Destacamos estos detalles porque tienen todo ellos un tinte satánico, que de hecho es el trasfondo de todo esto.



Pero lo que ha sido noticia no ha sido la exposición en sí, sino unas performances que se desarrollaban en paralelo, en las que unos deportistas-performers se suspendían de cables, ¡de su propia piel!



Estos faquires contemporáneos se atraviesan la piel con elementos metálicos, y después los suspenden con ganchos, poleas, cables, etc.



En algunas imágenes se puede observar que estamos, literalmente, ante un método de tortura, o mejor dicho, de autotortura. Autotortura que a menudo produce sangre, y suponemos que no poco dolor, heridas, marcas, lesiones, trauma, etc. Hay gente pa' to'.

Pero, ¿por qué las agencias y los medios de masas se interesan por esto? Pues por lo que decíamos al comienzo. Porque están ahí para crear tendencias perversas y pervertidas en las sociedades, para naturalizar comportamientos artificiales, autodestructivos. Para explotar el dolor y el sufrimiento. Para desempatizar a unos y activar los instintos sádicos o masoquistas de otros. Para reforzar la programación de control mental mediante trauma de esclavos MK Ultra / Monarch. Etc.

Nos parece estupendo que cada cual haga lo que quiera con su vida. Pero al mismo tiempo denunciamos la manera en que los medios están siendo utilizados hoy para transformar a las sociedades hacia comportamientos antinaturales, pervertidos, autodestructivos, embrutecedores. Que legitiman, naturalizan, normalizan el dolor y el sufrimiento, la tortura.

Estas performances son, evidentemente, una forma de autotortura. Pero el ojo no distingue la autotortura de la tortura. De manera que estas imágenes terminan normalizando, de manera implícita, no declarada, la tortura. En el marco del totalitarismo de lo políticamente correcto en el que todo se rige por una doble moral. 

Si han sacado esta noticia es porque este es su objetivo. Porque, junto a otras muchas perversiones, su intención es normalizar y naturalizar la autotortura, y con ello, la tortura. Y ¿qué mejor método para legitimar la tortura institucional que dar visibilidad a esta forma tan singular de autotortura? Sobre todo si aparece vinculada con una causa noble —a ojos de la mayoría de la población, adoctrinada por los dogmas y la propaganda académicos—, como es la ciencia y la medicina.

Lo que ha sido noticia, en concreto, es que algunos de los asistentes a estas performances de autotortura sufrieron desmayos, mareos, indisposiciones, etc., y debieron ser atendidos por personal sanitario.



Lo curioso es que nos dicen que en 2 (11) días de representaciones 13 personas han estado afectadas por estas performances. El 13 es una cifra muy importante en el satanismo. 

Esto nos hace pensar que los que están detrás de todo esto son los sospechosos habituales: los masones satanistas, valga la redundancia. Los que sabemos que conforman el verdadero poder-religión en la sombra. Los que han hecho de la tortura y la sangre, desde hace milenios, un arte de dominación y de manipulación global.

Ahora de lo que se trata es de ir "externalizando la jerarquía" satánica, progresivamente, tal como han mostrado Fritz Springmeier y Cisco Wheeler (Vol 2. The Illuminati Formula Used to Create an Undetectable Total Mind Control Slave, pp. 162-163).

http://cultura.elpais.com/cultura/2017/04/12/actualidad/1491993845_201397.html

http://www.20minutos.es/noticia/3010968/0/real-bodies-roma-espectaculo-cancelado/

http://www.lavanguardia.com/vida/20170412/421652698030/exposicion-sobre-anatomia-en-roma-cancela-un-espectaculo-que-causo-desmayos.html



Los que han realizado estas performances masoquistas son el llamado Wild Suspension Team (Equipo de suspensión salvaje), una asociación, aparentemente de ocio, que viene haciendo este tipo de cosas desde el 2014, según se puede ver en su página web y en su perfil de Facebook.

https://www.facebook.com/Wildsardiniasuspension/

http://wildsuspensionteam.wixsite.com/event



La primera foto la han hecho intencionadamente en blanco y negro, pero no cambiaría mucho si fuese en color, como vemos en esta otra. Porque estos adeptos del dolor se asocian con diversas tribus urbanas a las que les atrae lo negro, lo siniestro, la muerte, el sacrificio, etc.





Sus actividades abarcan desde el deporte de riesgo, en plena naturaleza, a la performance artística en el circuito alternativo. Pero todas ellas están caracterizadas por un mismo interés en la autotortura y en el sufrimiento autoinfligido. Esta fusión de lo deportivo y los artístico es particularmente sugestiva.



Lo interesante de esta asociación es que, en muchas de estas imágenes, podemos encontrar connotaciones claramente religiosas. Evidentemente la misma idea de la autotortura tiene ya un trasfondo religioso e iniciático muy marcado.



Pero además, en algunas de sus prácticas parece haber alusiones a la Crucifixión...



La Crucifixión parece ser importante para ellos, porque la utilizaron como imagen de portada en uno de sus encuentros. Este simbolismo profanatorio de la Cruz aparece además aquí vinculado, no sabemos si con más o menos intencionalidad, a la cueva ctónica, el mar, la pirámide, los barcos gemelos, etc. No sabemos muy bien si son conscientes de lo que están haciendo, pero todo esto tiene un trasfondo mistérico muy marcado, que va del Falo de Osiris devorado por los peces a la Crucifixión de Cristo. 



El caso es que una mirada más atenta a su simbología nos muestra algunos detalles interesantes. Como las esvásticas.



En varios carteles, camisetas, etc., muestran varios logos asociados, y entre ellos vemos una mariposa, que podría hacer alusión al programa Monarch.  Y evidentemente en estos cuelgues y torturas hay mucho en común con lo que hacen en estos programas de control mental mediante trauma.

Vemos también un macho cabrío con una Cruz invertida en su frente, un símbolo satánico muy evidente.



Lo que nos sorprende de esta singular asociación es la fusión del elemento deportivo y el artístico. Todo ello en el marco de esta práctica autoflagelante, iniciática, casi autosacrificial. 

Y lo que nos interesa también es cómo en este caso se dan cita el evento-exposición, marcadamente institucional, con la performance y la actividad de ocio, que en principio identificamos con grupos alternativos, tendentes al espectro antisistema y la izquierda radical. Y sin embargo con gustos tan parecidos, aunque solo sea de manera superficial, a los satanistas...



Habrá que seguir la pista de estas tendencias. No nos extrañaría que estuviesen infiltradas, de algún modo, por agencias de inteligencia. Como no nos extrañaría que estas autotorturas se estuviesen realizando en el marco de la programación de control mental mediante trauma.



De lo que no nos cabe duda es de una cosa. De que estos tipos están "colgados". Que Dios los perdone y los pille confesa'os.



Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015).