2017-03-29

"A.I. Inteligencia Artificial" (7): hacia la normalización del incesto



Aunque sea de una manera muy sutil, podemos interpretar que están promocionando el incesto. Es uno de los puntos claves de la agenda transhumanista. Lo veremos normalizarse progresivamente en las próximas décadas.

No solo el incesto de padres e hijos, que es central para el abuso intergeneracional, sino también el de madres e hijos, que es la otra piedra de toque fundamental para destruir la familia tradicional e instaurar la sociedad transhumanista infértil con seres-ganado-mercancías producidos en laboratorio.

Continuación de http://deliriousheterotopias.blogspot.com.es/2017/03/ai-inteligencia-artificial-6.html.



David regresa a "casa". Repite insistentemente esta palabra, porque la utilizan como disparador de los álters frontales, para compartimentalizar los recurdos de rituales de abuso, programación en bases, misiones secretas, etc.

En casa busca a su madre, pero solo encuentra al Hada Azul. Ya hemos visto que al Hada es una creación de su mente disociada, y por lo tanto de sus abusadores y traumatizadores.





Y justamente esto es lo que representan estas imágenes. Mientras David habla con el Hada Azul, vemos a los aliens, que están observando desde una especie de dimensión adicional.

En realidad, seguimos en el mismo ritual satánico en el que están traumatizando y programando al niño, y el Hada, como no dejamos de insistir, forma parte de su disociación mental. Lo importante es comprender que el Hada la están utilizando estos satanistas para sustituir a la madre natural, que su objetivo número uno desde hace siglos.

El Hada le dice lo que le dicen los Illuminati a los esclavos para controlarlos: que él es único, que es muy importante para ellos, que esa es también su casa (la logia, el culto satánico), que tienen acceso a todo lo que piensa, recuerda. Lavado de cerebro para que renuncie a su instinto natural, al amor a su madre, y acepte la visión del mundo psicopatocrática Illuminati.

David pregunta por su madre y el Hada le dice que ella ya no existe, que murió hace 2000 años. Nos están hablando de la secuencia anterior, en la que la misma Hada se hacía añicos delante de David. Y nos están hablando de la muerte de la maternidad natural, que ya estamos padeciendo.

El Hada le dice que solo puede crear humanos si tiene alguna muestra de ADN de sus cuerpos. Entonces el oso Teddy le da a David el mechón de pelo de su madre que este le cortó.



Entonces el Hada trae de vuelta a su madre. Esta imagen simboliza muy bien hasta qué punto esta madre, como el Hada, es un puro espejismo. Litertalmente, reflejos, esto es, álters disociados, sin corazón. La madre es, como él, otra esclava Monarch atrapada en las redes Illuminati y su ataque satánico a la maternidad y a todo lo valioso en la humanidad.

Este es un tema clave. Por eso la mayoría de las víctimas de control mental son mujeres, y estas esclavas desempeñan un papel crucial para destruir el arquetipo de la mujer madre y todo lo que esta representa. En toda la ingeniería social que están haciendo desde Hollywood, la Hollymúsica y otras muchas operaciones afines esta vinculación de esclavas Monarch y agenda desfertilizadora está siendo fundamental y tremendamente destructivo para las sociedades tal como las entendemos.

Nunca antes la humanidad ha sufrido un proceso de destrucción social, cultural, tradicional, tan acusado y tan acelerado como el que estamos viviendo hoy, y además con tan poca resistencia por parte de las sociedades, que de hecho apoyan esta destrucción encubierta. Esto pone de manifiesto hasta qué punto las élites, en última instancia satanistas, organizadas en logias de corte masónico-rosicruciano, están infiltrando toda la sociedad y destruyéndola por dentro, de manera encubierta.    



Vemos otra vez, como al comienzo, al David jugando con el anfibiocóptero, de vuelta a uno de sus álters frontales. El juguete está ahí, otra vez, como sucedía al inicio, para bloquear los recuerdos de los álters con los que ha experimentado la persecución en el bosque, al abuso ritual o la misión secreta de turno.  El mismo juguete sirve antes y después, para compartimentalizar la experiencia traumática.

Y mientras juega con el anfibiocóptero, que hemos visto que era la cruz-falo que violaba anal y vaginalmente, saludo al prostituto Joe, como si estuviese pilotanto el vehículo. Esto es tremendamente coherente. Recordemos que Gigolo Joe le ha adiestrado como esclavo sexual, al mismo tiempo que es uno de sus álters sexual para adultos pederastas.

Y todo esto también encaja a la perfección con lo que vamos a ver ahora. Porque precisamente esta hipersexualización forzada del niño, es la que también forma parte de la promoción encubierta del incesto.



El líder de los alienígenas (satanistas encubiertos) aparece en la casa, en la habitación del niño. Han borrado de un plumazo la figura del padre, como toca para destruir la familia tradicional, y lo han sustituido por este alien andrógino. Pero, como hemos visto, los aliens estaban encubriendo el abuso satánico.

Y por supuesto el papel central del padre en todo esto, como uno de los primeros programadores del niño, y también controlador de la madre. Es el padre, como hemos visto, el que vinculaba a la familia con la  jerarquía satanista Illuminati.

Por todo esto lo sacan ahora completamente de escena y lo sustituyen por un alien sin Falo. Porque lo que quieren encubrir ante todo es la estructuralidad de este régimen del Falo traumatizador. Y porque necesitan un final feliz para hacer más taquilla.



El alien le concede a David el deseo de ver a la madre, pero solo por un día. Como si fuese una amante. Entonces él entra precisamente en su cuarto de matrimonio, mientras ella está todavía dormida.

Vamos a ver todo el rato, en este final de la película, a Mónica somnolienta. Es otro signo de que está programada. Para no saber que lo es, que su hijo participa en rituales, en misiones secretas, etc.

La madre lo recibe con bastante frialdad, porque esto forma parte de la programación cruzada de ambos, de madres y de niños esclavos. Pero también para programar a la sociedad en general, para que normalicen comportamientos que son todo lo contrario a los que sienten madre e hijos naturales y tradicionales.



Insistimos, además de programar a esclavos cruzados, esta relación madre-hijo tan artificial está hay para programar al conjunto de la población. No es una casualidad que hayan elegido a un niño de 11 años, que censuren fuertemente cualquier relación materno-filial con bebés y niños de menor edad.

Vemos cómo desactivan el rol nutricio de la madre invirtiendo los papales y haciendo que el niño ofrezca un café a su madre. Mónica dice que está un poco confundida, que no sabe qué día es. Esto es otro signo de que es una Monarch. Pero el profano, osea, el 99% del público, no entenderá nada de todo esto.

Ahora, con internet, ellos saben exactamente qué proporción de la población conoce ciertos temas, y pueden activar campañas de desinformación cuando estiman que hay demasiados, que las masas críticas adoctrinadas que sostienen la farsa de la democracia, del Estado de derecho, etc., están amenazadas.



Vemos a la madre y al hijo felices, bajo una luz luciferina, como si no hubiese pasado nada. Lo cual es perfecto para hacer un final feliz y recaudar más.

Pero los espejos facetados nos vuelven a decir son dos esclavos Monarch, que están programados para no saber nada de todo lo que ha pasado antes, que viven una doble vida, que sus álters frontales no saben lo que hacen sus álters ocultos.





Después siguen programando a madres e hijos para que no expliquen lo que han vivido, para que nadie pregunte nada, para que todo siga como si viviesen una vida perfecta. A pesar de que David dibuja mujeres ensangrentadas con dos grandes orificios en los bajos... O cárceles con gente encerrada en ellas.



Y de la misma manera que David le ponía el café a su madre, es también él el que la acuesta a ella. Incluso a ella misma le parece sorprendente. Insiste en que se cae de sueño y no puede mantener los ojos cerrados.

Están invirtiendo los roles: la madre se comporta como si fuese la hija, y el hijo como si fuese un padre. Esto también forma parte de la programación, tanto la de esclavos como la del resto de la sociedad.



Y como no podía ser de otra manera, la película termina con el hijo ocupando el lugar del padre, metido en la cama de matrimonio con sus 11 años. Y con todo lo que sabe de sexo que le han enseñado a su álter de esclavo sexual...



Y el oso Teddy está hay, como siempre, para programar una disociación.

El que pueda entender que entienda. Este es el gran tema que veremos cómo se irá normalizando progresivamente en las próximas décadas, hasta coseguir el objetivo fundamental de la agenda transhumanista: abolir la maternidad natural.

Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015).